22 de junio de 2019
22.06.2019
Balance

El Mar Menor, sin medusas jóvenes y con temperaturas elevadas

La Comunidad no ha detectado ninguna éfira en los dos últimos muestreos realizados este año y prevé aguas calientes durante varios días

22.06.2019 | 14:45
Un ejemplar de medusa 'huevo frito', habitual de las costas del Mar Menor

Con respecto a la mediática carabela portuguesa, remarca que lo habitual es que dejen de detectarse ejemplares cuando suban las temperaturas del agua

El Servicio de Pesca y Acuicultura de la Comunidad Autónoma no ha detectado medusas jóvenes (éfiras) en el Mar Menor en los dos últimos muestreos realizados este año, el 7 y el 28 de mayo, aunque la próxima semana volverá a realizar un nuevo examen para averiguar la presencia de ejemplares.

Cabe destacar que este Servicio de Pesca y Acuicultura monitorea exclusivamente el Mar Menor en relación a la presencia de medusas y en los dos últimos muestreos no se detectaron éfiras de ninguna de las dos especies habituales de la laguna: Rhizostoma pulmo (urticante) y Cotylorhiza tuberculata (no urticante).

No obstante, apreció algunos ejemplares adultos de la primera de ellas (medusas blanca) procedentes del Mediterráneo y que probablemente accedieran a la laguna a través del canal del estacio o bien se trata de ejemplares que sobreviven todo el año, tal y como explica este Servicio a Europa Press.

La próxima semana, volverá a realizar un muestreo para detectar éfiras y ejemplares juveniles, con el fin de tener una idea de las cohortes de las dos especies que puedan aparecer en la laguna.

Al ser preguntado por si va a haber más ejemplares que en los años anteriores, el Servicio de Pesca y Acuicultura reconoce que todavía no puede saberlo respecto al Mar Menor. No obstante, señala que la presencia en los últimos años ha sido baja y, además, recuerda que las zonas de baño cuneta con redes antimedusa.

En cuanto a si el verano va a ser inusual por algún motivo, cree que "probablemente se vuelvan a registrar temperaturas elevadas del agua mantenidas durante varios días, tanto en el Mar Menor como en el Mediterráneo".

En cuanto a la carabela portuguesa (Physalia physalis), aclara que no es una medusa propiamente, sino que es un hidrozoo. Así, remarca que su presencia en el Mediterráneo es escasa y accede por el Estrecho de Gibraltar al ser un organismo propio de zonas tropicales y subtropicales.

Así, añade que su presencia en las costas del sureste español es común en los meses de primavera e inicio del verano, si bien con bajo número de ejemplares. Su presencia en zonas de playa o cercanas a la costa se debe a los vientos y corrientes que la desplazan hacia las zonas someras. Habitualmente cuando sube la temperatura del Mar durante la época estival dejan de detectarse.

A este respecto, advierte que su apariencia es "inconfundible" ya que "presenta una parte emergida conocida popularmente como vela que la hace visible en unas condiciones de mar favorables".

No obstante, advierte que "nunca debemos acercarnos nadando ya que sus tentáculos en forma filamentosa tienen longitudes medias de 10 metros que pueden llegar a alcanzar en algunos casos los 50 metros, pudiendo por tanto picarnos a mucha distancia de donde está su cuerpo principal".

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