21 de junio de 2019
21.06.2019
Testimonio

Ousmane Keita: "Pensé que moriría en medio del mar, ni sabía dónde estaba... cuando nos rescató el Aquarius"

El joven, natural de Guinea Conakry, afirma que ahora está "feliz": vive en Murcia y quiere trabajar de mecánico

21.06.2019 | 04:00
Ousmane Keita: "Pensé que moriría en medio del mar, ni sabía dónde estaba... cuando nos rescató el Aquarius"
El joven posa para LA OPINIÓN junto al cartel de la ciudad de Murcia.

Se ha cumplido un año de la llegada al puerto de Valencia de los 629 migrantes y refugiados que, tras ser rescatados en aguas del Mediterráneo central por el buque Aquarius, pudieron desembarcar en España ante la negativa de países como Malta e Italia tras la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez de ofrecerles un puerto seguro.

Una de estas personas era Ousmane Keita, un joven que ahora tiene 17 años, aunque, cuando llegó, por error alguien apuntó que tenía 21. De hecho, el chico, natural de Guinea Conakry, sigue de papeleos y burocracias para que oficialmente le reconozcan que es menor. Ahora está «feliz», gracias a la ayuda de la Fundación Cepaim. Vive en un piso en Murcia, junto con dos compañeros, y está deseando arreglar su situación y formarse para ser mecánico.

Antes de desembarcar en España, Ousmane ha pasado penurias que van desde días en el desierto, sin comer ni beber, a estancias de meses en la cárcel. Todo esto salpicado de mafiosos a los que se iba cruzando en el camino, y que siempre le exigían dinero (que no tenía) para ir avanzando.

En su periplo, que comenzó cuando salió de Guinea Conakry con 15 años de edad, hasta dos veces fue encarcelado. «Decían 'tienen que pagar'. Llamaban a mi familia y mi familia no tenía dinero», rememora el joven. Así que tocaba escaparse de la prisión.

«No teníamos nada. Estuve diez días en el desierto», apunta el chico, que confiesa que estuvo «tres meses» sin poder darse una ducha. Pasó por parajes de Nigeria y de Libia, llegó a viajar «en el maletero de un coche» para llegar hasta Trípoli, la capital. En una ocasión, junto al grupo de personas con las que se desplazaba, «estuvimos caminando desde las ocho de la tarde hasta las diez de la mañana». Todavía hoy en día «me duele la pierna», asegura.

Estuvo veinte días delante del mar. Esperando poder subirse a una patera que le llevase a Europa. Consiguió plaza en una barcaza, pero «estaba rota, caímos al agua». Tuvieron que regresar a la costa nadando. La segunda patera también se rompió. Y fue cuando iba en el tercer bote, «sin salvavidas» y en condiciones en absoluto óptimas, cuando «vimos en el mar al barco grande». El Aquarius, el buque fletado por Médicos Sin Fronteras (MSF) y SOS Méditerránee. Estaban a salvo.

«Cuando subimos, todo era perfecto», recuerda Ousmane . Para entonces «yo llevaba como cuatro meses sin hablar con mi familia, pensé que me iba a morir en el mar, no sabía dónde estaba... y, gracias a Dios, todo estaba bien», manifiesta. Pese a todo, aún sentía «miedo», admite.

Al llegar a puerto en España, «dije a un policía que yo tenía una hermana con 21 años y él pensó que yo era quien tenía 21 años». Pasó como mayor de edad siendo menor. El 28 de octubre cumplirá 18 años. Ahora lleva cinco meses en Murcia, sigue mejorando su castellano y espera tener un futuro aquí y, algún día, traer a su familia, que sigue en África.

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