09 de junio de 2019
09.06.2019
La Opinión de Murcia
Entrevista
Profesor de economía aplicada de la UMU

Eugenio Sánchez: "El desarrollo sostenible debe estar en los planes de estudios desde Infantil a la Universidad"

09.06.2019 | 04:00
Eugenio Sánchez: "El desarrollo sostenible debe estar en los planes de estudios desde Infantil a la Universidad"

Experto en la Agenda 2030, Eugenio Sánchez Alcázar tiene el encargo de la Universidad de Murcia (UMU) de introducir estos objetivos de la ONU en los currículums de los grados universitarios. Una tarea pionera en las universidades españolas

Sostenibilización curricular. Ese es el objetivo último de la Agenda 2030 que ha puesto en marcha la Universidad de Murcia y que tiene detrás, como coordinador y experto, al profesor de Economía Aplicada Eugenio Sánchez. Un objetivo a alcanzar sin prisa, pero sin pausa, pues «cuando lleguemos a ello, tendremos por delante otras metas a alcanzar». La tarea de cuidar el planeta que nos acoge no va a tener nunca fin y corresponde a toda la sociedad ponerse manos a la obra y, por qué no, a la universidad liderar el movimiento. La Agenda, a su vez, se enmarca en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) aprobados por la ONU.

En pocas palabras, ¿qué es la sostenibilización curricular?

Es, ante todo, un reto y un proceso complejo con el que se pretende incorporar criterios de sostenibilidad en todos los procesos de enseñanza y aprendizaje del alumno, de modo que ésta impregne todas las esferas de la docencia y de la gestión en la que se desenvuelve la acción. Es un concepto que va más allá del medio ambiente y de dar asignaturas específicas: implica introducir cambios de manera transversal en todo el proceso de enseñanza-aprendizaje, en las competencias, en la metodología, en los contenidos, en la evaluación a los alumnos y en las buenas prácticas del profesorado (dejar de hacer fotocopias o hacerlo con papel reciclado, por ejemplo). En definitiva, es un comportamiento ético con todo lo que nos rodea: con las personas, con los recursos, con los espacios...

Visto así, hablar de reto se queda corto...

Es cierto que implica mucho, con cambios en todos los procesos de enseñanza, desde Infantil, hasta Secundaria, pasando por Primaria; es reinventar la forma de enseñar que no se puede hacer solo cuando el alumno ya está en la universidad. Y tenemos que ir todos juntos; es un caminar colectivo hacia una sociedad más sostenible y justa. El papel de la universidad sería generar el espacio de debate para ver cómo la educación para el desarrollo sostenible se podría introducir en la Región; cómo podríamos sumar esfuerzos Primaria, Secundaria y Universidad. De nada sirve que nosotros hagamos cosas si antes no se han dado pasos previos.

¿Qué propone específicamente la Universidad de Murcia para conseguirlo?

Hay muchas fórmulas para introducir estos objetivos progresivamente en la enseñanza. No se puede hacer de manera abrupta y sin combinar varias acciones. Por ejemplo, en el día a día el profesor puede hacer un montón de cosas hacia la sostenibilidad utilizando el plan de estudios que tiene aprobado en ese momento: en clase, pequeñas modificaciones de sus contenidos e introducir herramientas nuevas. Puede aplicar métodos docentes más participativos, cooperativos, en los que mientras que el alumno aprende la materia desarrolla otras competencias como la solidaridad entre ellos, la ciudadanía, el trabajar en equipo o el desarrollo del espíritu crítico. Y todo eso sin necesidad de cambiar los planes de estudio. Y muchos de nosotros ya lo estamos haciendo.

¿Algún ejemplo?

Hay mucha variedad, pero quizás el más interesante porque está más en contacto con la sociedad sea el aprendizaje-servicio. El alumno intenta solucionar retos que le plantea una empresa o una ONG y luego ve si los resultados de ese trabajo son aplicables, porque así se lo dirá la ONG o la empresa.Otra forma es, sin necesidad de cambiar los planes de estudios y, por tanto, sin que lo deba aprobar la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), vía trabajo fin de grado o fin de máster, en la línea de los ODS y Agenda 2030. Si les damos un enfoque transversal e inter y multidisciplinar vamos a ganar mucho. En este caso un grupo de profesores tutorizarían a alumnos interesados en implementar la agenda en alguna ONG, empresa, en la propia universidad e incluso vincularlo a su propia práctica. Sería una formación más completa.

¿Y cómo se abordaría un cambio en los planes de estudio?

Ese sería el tercer instrumento para introducir la sostenibilidad en el currículum, y en el que interviene el centro y la universidad. Se pueden incluir nuevos contenidos, o bien específicos o en asignaturas transversales en grados, y en estos casos intervendría la autonomía de cada centro, coordinado por la universidad. En resumen, que se puede trabajar para ir introduciendo la agenda en estos tres niveles: desde el más 'micro' que es el profesor y el departamento; al centro y a la universidad. En el caso de que se necesite aprobar algún grado nuevo, intervendría la ANECA. La Agencia también debería aportar su granito de arena para que las universidades incluyan los criterios de sostenibilidad en sus contenidos.

¿Qué temas deben ser ineludibles?

Los educadores de todas las etapas, además de transmitir conocimientos, debemos contribuir a convertir a los alumnos en futuros agentes que se van a integrarse en la sociedad y van a trabajar en diferentes ámbitos. Si desde el inicio se les transmite otros valores más allá de los meramente técnicos y académicos contribuiríamos a que se conviertan en agentes de cambio social, y que contribuyan a lograr un mundo más sostenible. Que todo lo que aprenda un estudiante lo pase por el filtro de una visión crítica: qué impacto puede tener un programa de austeridad económica en el entorno social o ambiental, por ejemplo. Es tener una visión holística de la realidad y no dividirla en parcelitas y analizarla independientemente. Y también implica tener en cuenta al otro, y a los otros países, porque el mundo está totalmente interconectado. Nadie está en posesión de la verdad y de la realidad.

¿Hay suficiente concienciación en general en la sociedad y en particular en el colectivo de la enseñanza, profesores, alumnos...?

En términos generales, en la universidad, que es lo que yo conozco, hay un cierto nivel de concienciación, aunque será necesario hacer campañas y un trabajo de base. Con el programa ODSesiones y la Agenda 2030 estamos en ello; es un ejemplo a nivel nacional. Y está teniendo bastante buena respuesta. Pero cuanto más fácil nos lo pongan, mejor. Lo que sí es cierto es que en cualquier titulación o lo contempla directamente o puede contemplar competencias relacionadas con la sostenibilidad. Y cualquier futuro profesional puede desarrollar su labor desde esta perspectiva. Nuestra responsabilidad como profesores es que eso se lleve a cabo. Y también la Conferencia de Rectores Españoles, la CRUE, tiene un compromiso con la Agenda y entre las tareas que se ha fijado está fortalecer el vínculo de la universidad con otros agentes de la sociedad: desde las administraciones públicas, a las empresas, agentes sociales, etc.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook