06 de junio de 2019
06.06.2019
La Opinión de Murcia
Día del Medio Ambiente

Universidades por el planeta

Expertos de la UPCT reclaman que la legislación ambiental incluya la contaminación biológica que genera alergias y asma, mientras que la UMU alerta del riesgo que suponen las especies invasoras

05.06.2019 | 20:26
Universidades por el planeta

Expertos de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) han reclamado este miércoles, con motivo del Día del Medio Ambiente, la regulación del aerosol de origen biológico para incluir en las redes de vigilancia de la calidad del aire la información sobre la presencia de granos de polen y esporas de hongos que generan alergias y asma.

En un comunicado, la UPCT ha señalado que el grupo de Aerobiología y Toxicología Ambiental del Medio Ambiente ha hecho esta petición aprovechando que la temática de este año del 5 de junio es la contaminación del aire.

La catedrática de la Politécnica Stella Moreno ha señalado que la Ley de Calidad del Aire y Protección de la Atmósfera excluye de la definición de la contaminación del aire a los contaminantes de origen biológico. Su grupo de investigación inició los estudios sobre la calidad del aire en la Región de Murcia en la década de los años 70 del siglo pasado y desde los 80, tras brotes de asma epidémico en Cartagena, estudia el aerosol de origen biológico, recabando datos actualmente en Murcia, Cartagena y Lorca, con la colaboración del Colegio Oficial de Farmacéuticos y del Ayuntamiento de Murcia.

El objetivo de esta iniciativa, ha recordado Moreno, es poder brindar esta información a todos los habitantes de la Región, con la incorporación de un punto de muestreo y análisis en cada una de las áreas de salud.

La información aerobiológica en las diferentes áreas geográficas es «esencial para los clínicos y los enfermos polínicos, que permite optimizar el diagnóstico y el tratamiento, con una disminución del gasto farmacéutico», ha explicado la catedrática de la UPCT.

El desarrollo de la legislación que demanda el grupo de investigadores permitiría consolidar estas líneas de trabajo y garantizar la incorporación de esta información a las redes de vigilancia de la calidad del aire, así como la difusión a la población afectada.

Las especies exóticas invasoras (EEI), por otro lado, constituyen la segunda causa de pérdida de biodiversidad en los sistemas continentales y la primera en los insulares, y su gestión supone un reto a nivel científico, administrativo y social, dicen los expertos.

Francisco José Oliva, investigador de la Universidad de Murcia, ha destacado la «importancia de consensuar políticas y herramientas para luchar contra las EEI e impulsar acciones de divulgación y difusión». Oliva coordina el proyecto Life Invasaqua, cofinanciado por la Unión Europea y en el que participan la Agencia EFE y otras siete entidades de España y Portugal para combatir las EEI de los ecosistemas acuáticos peninsulares a través de la concienciación de sectores involucrados, gestores y sociedad en general.

Estas especies tienen el denominador común de que en algún momento han sido introducidas de manera artificial por el hombre en áreas donde antes no existían y provocan graves daños sobre los ecosistemas, la economía o la salud. Según Oliva, la globalización y la fácil conexión entre regiones han propiciado el movimiento de especies desde su lugar de origen a nuevas zonas de colonización y ello, sumado a los escenarios de aumento de la temperatura, «ha facilitado su asentamiento».

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