26 de mayo de 2019
26.05.2019
La Opinión de Murcia
Seguridad

El limitador de velocidad al máximo legal será obligatorio a partir de 2022

El asistente adaptará la marcha del vehículo a la que marquen las señales de la vía mediante GPS y cámaras

25.05.2019 | 17:40
El limitador de velocidad al máximo legal será obligatorio a partir de 2022

La UE estima que los nuevos sistemas podrán prevenir 25.000 muertes.

La Unión Europea (UE) pretende que la tecnología salve vidas en las carreteras. A partir de 2022, los turismos y furgonetas que se vendan en la UE deberán tener instalados diez nuevos sistemas de seguridad, entre ellos el ISA (Intelligent Speed Assistance), un asistente inteligente que regula la velocidad del vehículo según el límite legal de la vía.

El funcionamiento del sistema consiste en la instalación de un GPS y varias videocámaras que reconozcan todas las señales para poder ajustar la velocidad del vehículo a la que permite la calzada por la que circula. Mediante este proceso, el ISA sabrá en todo momento cuál es el límite legal del tramo que recorre el automóvil y regulará la velocidad limitando la potencia del motor (y no accionando el freno).

La medida, aprobada el 21 de febrero por el IMCC (comité del Parlamento Europeo que regula el mercado interno de los 28 países miembros), pretende reducir las muertes al volante en un 20 por ciento y las colisiones en un 30%. David Fernández, técnico en Seguridad Vial en RACE (Real Automóvil Club de España), asegura que esta implantación «mejorará la seguridad vial en la carretera, ayudará a reducir las situaciones de coalición y permitirá salvar más de 10.000 vidas al año».

La Unión Europea considera que con el nuevo paquete de medidas de seguridad se podrían prevenir alrededor de 25.000 muertes entre 2022 y 2037. Por su parte, Luis Montoro, presidente de la Fundación Española para la Seguridad Vial (FEVIAL) y catedrático de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia, afirma que esta decisión se enmarca dentro de «un plan más global de la UE» para reducir los accidentes «por el drama humano que significan», y añade que «además esto tiene unos costes económicos absolutamente desmesurados». Tal como explica Montoro, en España la accidentalidad supone un coste de unos 20.000 millones de euros al año «con todo lo que conlleva: traslados, hospitalizaciones, indemnizaciones, reparaciones, tiempo perdido, etc».

De momento, el conductor podrá desactivar el ISA pisando más el acelerador, pero deberá repetir este gesto cada vez que arranque el coche, ya que se trata de un sistema automático que se activa con cada encendido.

Con esta medida, que vendrá de serie, se podrán salvar muchas vidas en la carretera. El motivo principal por el que se podrá apagar temporalmente es porque no es infalible, puesto que presenta un margen de error del 10%. Las cámaras pueden fallar en tramos de obras o no leer bien las señales, mientras que el GPS necesita tener datos actualizados, algo que dificulta que el asistente de velocidad funcione bien. El técnico de seguridad de RACE señala que hay que mejorar las infraestructuras y el mantenimiento de las carreteras «para que los sistemas de seguridad puedan funcionar correctamente», ya que estos «leen señales y marcas viales, y si no son detectables no sirven de nada».

Coste para el conductor

Montoro, por su parte, resalta que este paquete de medidas -que incluye el ISA, la frenada de emergencia, el alcolok, el detector de somnolencia, entre otras- de entrada es «muy bueno», pero surgen «muchas dudas» en cuanto a qué pasará cuando los coches lo integren. «Son sistemas muy caros y habría que saber si su incorporación va a repercutir sobre los conductores, ya que los precios de los vehículos encarecerán una barbaridad», resalta el experto.

El presidente de la fundación apunta al mantenimiento como otro de los grandes problemas del nuevo paquete de seguridad, puesto que la tecnología hay que mantenerla y revisarla periódicamente. «Mi duda es que ahora mismo el 68% de los conductores llevan mal la presión de los neumáticos (que conlleva un gasto extra de 50 euros por año y conductor) y esto aumenta el riesgo de accidente en caso de reventón o frenada brusca. ¿Si no podemos revisar la presión de los neumáticos, vamos a mantener estas tecnologías en perfecto estado?», reflexiona el experto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook