26 de mayo de 2019
26.05.2019
Cambio climático

El cambio climático aumentará la virulencia de los temporales sobre las playas del litoral mediterráneo

Los geógrafos advierten que la Ley de Costas de 2013 no contempló las marejadas al renovar las concesiones en primera línea del mar y piden su actualización

25.05.2019 | 17:40
Un temporal de levante se llevó por delante un chiringuito en la playa de Cabo de Palos.

Entre 1985 y 1990 se construyó en 500 parcelas ilegales.

Un informe del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA) alerta de que la primera línea de la costa mediterránea va a ser la zona que sufra las mayores consecuencias del cambio climático en la franja litoral, pero no ya por el aumento del nivel del mar, que se producirá, sino por un incremento sustancial de la frecuencia y virulencia de los temporales que barrerán las playas en los próximos 30 años. Fuertes oleajes y subidas repentinas de la marea que dañan playas y afectan a las construcciones en primera línea.

El director del Laboratorio de Climatología de la UA y presidente de los geógrafos españoles, Jorge Olcina, reclamó al Gobierno una revisión urgente de la Ley de Costas «que se modificó en 2013 si tener en cuenta el cambio climático. Es necesario reducir algunas concesiones que se prorrogaron 70 años más y pueden quedar indefensas ante las batidas del mar», destacó Olcina.

Una petición que suscriben geógrafos de la Universidad de Murcia (UMU), como el doctor Alfredo Pérez Morales.

«En lo que se refiere a temporales marítimos de levante, no tengo información de tendencias de los últimos años en la Región; sin embargo, si consideramos que los principales episodios de lluvia de fuerte intensidad horaria son los ocasionados por temporales de levante asociados a depresiones aisladas de niveles altos (DANA), no parece atrevido afirmar que experimentarán una tendencia al alza», apuntó Pérez.

El geógrafo murciano señala que en un trabajo recientemente publicado en la revista 'Papeles de Geografía de la Universidad de Murcia', el profesor de la UMU Pedro Pérez Cutillas estudia los posibles efectos del cambio climático de origen antrópico en el ámbito del clima semiárido de la península ibérica. En el estudio baraja varios efectos, como la acentuación de los episodios de lluvias de fuerte intensidad horaria superiores a los 50 litros/m2 en 24 horas y, consecuentemente, de los procesos de inundación para los mismos años.

'Boom turístico'

El litoral de la Región ha sido fuertemente alterado desde mediados de los años 70, cuando arrancó el 'boom' del turismo, y hasta los 90 del siglo pasado. En lo que se refiere a las edificaciones construidas al margen de la delimitación del Dominio Público Marítimo Terrestre, y a los que posteriormente se les ha concedido una moratoria en la Región de Murcia, despunta el periodo 1985-1990, años en los que las parcelas ilegales llegaron a superar las 500. Entre los años 75 y 85 fueron más de 200. Desde entonces, la ocupación ilegal para construcciones, de viviendas y negocios, ha ido en descenso, hasta desaparecer prácticamente entre 2010 y 2015.

La aparición de la Ley de Costas de 1988 supuso un freno a la ocupación de la primera línea del mar, una ley que fue modificada por la legislación vigente desde 2013, y que contiene una ampliación de las concesiones para la ocupación del Dominio Público Marítimo Terrestre.

«Como la ley de Dominio Público no se aplicó en su debido momento (ni ahora tampoco), contemplando los posibles efectos del cambio climático, se producen todas estas situaciones indeseables a las que no queda otra forma de dar respuesta que por medio de obra pública o actuaciones estructurales para su defensa, con el consiguiente desembolso económico para unas arcas públicas más bien maltrechas», apuntó Alfredo Pérez.

Los geógrafos destacan que hay varios kilómetros, dentro del dominio público marítimo-terrestre, que una vez ocupados, deben gestionarse de forma especial porque son lugares sensibles que pueden ser afectados por la subida del nivel del mar e incremento en la frecuencia de aparición de temporales de levante.

Los modelos de subida del nivel del mar que se contienen en el estudio sobre efectos del cambio climático en el litoral, del Ministerio de Transición Ecológica, hablan de una subida de entre 0,30 y 0,50 metros para 2050. Pero lo peor en el caso del litoral mediterráneo serán los efectos de los temporales de levante, que está previsto aumenten su frecuencia.

«Lo más importante, por lo tanto, del efecto del calentamiento en el litoral, no es tanto la subida del nivel del mar, que en el Mediterráneo será moderada siempre, sino el aumento en la frecuencia de los temporales de levante», insistió el catedrático de Análisis Geográfico, Jorge Olcina. El efecto combinado de la subida moderada del nivel del mar y de los oleajes más intensos, ponen en riesgo la ocupación existente de la primera línea de costa.

Ante estas circunstancias, concluyó Alfredo Pérez, «parece más lógico centrar nuestra atención y esfuerzos en las políticas de adaptación a los propios condicionantes físicos (clima, suelo, pendientes, etc.) pues, el no haberlo hecho hasta el momento, ha supuesto una acentuación de las pérdidas económicas y, caso de producirse un agravamiento de sus manifestaciones extremas, dichas pérdidas inmediatamente se dispararían de forma exponencial».

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