23 de mayo de 2019
23.05.2019

"Cuatro años de actitudes obstruccionistas"

El presidente del CTRM hizo balance ayer, en el Pleno del Consejo, de su mandato en esta legislatura que acaba

22.05.2019 | 22:12

José Molina no dudó ayer en hacer uso de calificativos tajantes y reproches a la hora de exponer su informe ante el Pleno sobre estos cuatro años de legislatura. Subrayó que «sin duda el factor determinante que ha caracterizado la actividad del Consejo ha sido la ausencia y penuria de medios de todo tipo, carencias potenciadas por actitudes obstruccionistas y reactivas, mantenidas y sostenidas a sabiendas y deliberadamente por parte de quienes tenían -y tienen- la obligación inexcusable de facilitar y promover su funcionamiento», en referencia al Gobierno regional y a la Consejería de la Transparencia.

Y puso sobre la mesa varios ejemplos, como que en los primeros 9 meses (julio-2015/marzo-2016) hubo una ausencia total de personal funcionario adscrito, de presupuesto y de local para sede.

Después de «ese período de travesía por el desierto», recuerda Molina, se ofreció una ubicación provisional en tres despachos al final de un pasillo de difícil acceso a los ciudadanos, en un edificio de viviendas y oficinas, en los que aún hoy están instalados.

«Las interpelaciones, reivindicaciones y críticas» por esa situación «fueron interpretadas en clave equivocada y, como consecuencia, produjeron una creciente actitud de rechazo, bloqueo y obstrucción al Consejo y singularmente a mi persona».

En ese «ambiente enrarecido, bronco», añade, hubo falta de implicación por parte de los centros directivos dependientes de Hacienda (Función Pública, Patrimonio, Presupuestos) o de la Consejería por la que el Consejo tramitaba sus peticiones (Presidencia). Y concluye que la creación de la Consejería de Transparencia en 2017, a la que se adscribió el Consejo, «no mejoró la situación; al contrario, el nivel de beligerancia fue en aumento».

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