29 de abril de 2019
29.04.2019
La Opinión de Murcia
SMS

Cada día un murciano deja por escrito las últimas voluntades en su testamento vital

Más de 4.400 ciudadanos de la Región de Murcia han manifestado sus instrucciones previas en el registro puesto en marcha por el Servicio Murciano de Salud en el año 2006

28.04.2019 | 17:22
Cada día un murciano deja por escrito las últimas voluntades en su testamento vital

La muerte este mismo mes de abril de María José Carrasco, una vecina de Madrid enferma de esclerosis múltiple desde hace 30 años, gracias a la ayuda de su marido ha vuelto a reabrir el debate sobre la eutanasia y el derecho a una muerte digna. A falta de una legislación que despenalice este tipo de prácticas en nuestro país, las distintas comunidades autónomas disponen de mecanismos con los cuales los ciudadanos pueden dejar por escrito sus últimas voluntades para cuando lleguen al final de sus vidas.

El Servicio Murciano de Salud (SMS) puso en marcha en 2006 el Registro de Instrucciones Previas, Testamento Vital o Voluntades Anticipadas, que se encarga de recabar la decisión que fomenta la autonomía del paciente. De esta forma, cualquier persona mayor de edad, capaz y libre, puede manifestar de forma anticipada sus deseos sobre los cuidados que quiere recibir cuando se produzca una circunstancia clínica que le impida comunicar personalmente su voluntad.

Hasta el momento 4.439 murcianos cuentan ya con un testamento vital. Este documento recoge sus decisiones sobre la donación de órganos, el destino del cuerpo tras el fallecimiento, la designación de un representante, así como instrucciones sobre los cuidados y tratamientos que quiere recibir. Durante el pasado año 2018 el Registro Murciano de Instrucciones Previas sumó 339 peticiones, lo que supone cerca de una cada día.

Existen varios modelos de documento, que se puede descargar en www.murciasalud.es, y debe ser cumplimentado y formalizado en el registro específico, en el centro de referencia sanitaria o ante notario.

En este escrito el declarante indica que si en un futuro está incapacitado para tomar o manifestar decisiones sobre su cuidado médico como consecuencia de su deterioro físico o mental por situaciones como un cáncer avanzado, daño cerebral grave e irreversible, demencia grave, daños encefálicos graves (coma o estado vegetativo), enfermedad degenerativa del sistema nervioso o muscular con importante limitación de la movilidad y otras enfermedades similares, y teniendo en cuenta que para su proyecto vital es muy importante la calidad de vida, «es mi deseo que no se prolongue cuando la situación es ya irreversible».

Por ello, los ciudadanos expresan su voluntad de que no se le apliquen o se le retiren medidas de soporte vital, solicitan que se le administren fármacos para evitar el dolor y el sufrimiento y se le preste asistencia para un digno final de su vida. A esto se une también la negativa a que se le administren tratamientos complementarios o terapias no contrastadas que no hayan demostrado su efectividad.

En el testamento vital los ciudadanos también pueden dejar por escrito si quieren donar sus órganos o tejidos y si quieren que su cuerpo sea inhumado, incinerado o donado a la ciencia. Según los datos aportados por el SMS, el 99,6 por ciento de las declaraciones se centra en las instrucciones respecto a los cuidados y tratamientos que quieren recibir, el 48,7 por ciento indica su voluntad respecto al destino de su cuerpo y un 40,2 por ciento refleja su decisión sobre la donación de órganos.

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