21 de abril de 2019
21.04.2019
La Opinión de Murcia
Estadística

Condenan a 60 personas por inventarse ser víctimas de delitos que nunca existieron

La Policía cree que la mayoría lo hacen para engañar al seguro y alerta de que cada vez hay más gente que acude a denunciar que le han robado el teléfono móvil, cuando en realidad lo ha perdido

21.04.2019 | 04:00
Se está convirtiendo en algo habitual 'engordar' la cantidad robada en un asalto sufrido de verdad.

Un total de 12.761 personas fueron condenadas en 2017 en la Región de Murcia, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra representa un descenso de quienes fueron sentenciados por la Justicia, dado que en 2016 se tiene constancia de 12.812 penados, detalla la misma fuente.

De los 12.761 condenados en 2017 (último año del que el INE facilita datos), 60 lo fueron por invetarse haber sido víctima de hechos que en realidad nunca se produjeron. En concreto, 53 fueron sentenciados por simulación de delito y siete por denunciar en falso.

El año anterior, fueron 72 los penados por acusación y denuncia falsa (así se denomina el tipo de delito), 55 de ellos por simulación de delito, detalla el INE.

De estas denuncias falsas, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad llevan tiempo detectando en la Región de Murcia un repunte en una modalidad: la de los robos de móviles. O los 'no robos' de móviles. Y es que cada vez más personas se presentan en dependencias policiales para decir que les han quitado por la fuerza el teléfono cuando, en realidad, lo han extraviado.

Hacen esto con una intención expresa: la de engañar al seguro. Si el móvil ha desaparecido porque ellos han sido víctimas de un robo con fuerza, como aseguran en su denuncia, pueden conseguir otro gratis. Si reconocen ante su compañía teléfonica que lo han perdido y no saben dónde, tendrán que costearse un teléfono nuevo.

No es lo mismo la denuncia falsa que la simulación de un delito. Este último supuesto, delito en sí mismo, está penado con multas de seis a doce meses. En cuanto a la denuncia falsa, dice el Código Penal que incurre en ella «los que, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, imputaren a alguna persona hechos que, de ser ciertos, constituirían infracción penal, si esta imputación se hiciera ante funcionario judicial o administrativo que tenga el deber de proceder a su averiguación». Es decir, en la denuncia falsa (que acarrea pena de prisión de seis meses a dos años y multa de doce a veinticuatro meses, si se imputara un delito grave) se señala a alguien; en la simulación de delito, no. Se denuncia en abstracto.

Otra cosa que está pasando relacionada con la pillería es que hay personas que de verdad son víctimas de un delito (en este caso, de un robo o de un asalto en casa) y, a la hora de dar parte, cuentan que les han quitado más cosas de las que en realidad se han llevado los amigos de lo ajeno. En este sentido, agentes dedicados a la Seguridad Ciudadana puntualizan que muchas personas «no creen que hagan daño» contando lo que consideran «una pequeña mentirijilla». El fin: intentar engañar al seguro y cobrar más. «Aunque a veces ni hay seguro», indican. Muchas de estas simulaciones de delito, detallan estos policías, nunca llegan a ser demostradas.

De los 12.761 condenados en 2017 (último año del que el INE facilita datos), trece lo fueron por homicidio, seis por asesinato y 25 por homicidio por imprudencia. Suman 44 muertes. El año anterior, 2016, hubo 18 condenados por homicidio, cinco por asesinato y 29 por homicidio por imprudencia. Total, 52 muertes. Uno de aquellos condenados de 2017 fue Mario C. M., que degolló a una anciana cuando entró a robar en su casa de Alhama de Murcia. Pretendía robarle y no quería que la mujer gritase y alertase al vecindario. Su defensa llegó a pedir al juez, tras la condena, que reabriese el caso. Y es que, alegaron, había pruebas que confirmarían la inocencia del joven. No prosperó. En 2018, el Tribunal Superior de Justicia de la Región de Murcia (TSJRM) confirmaba la sentencia que lo condenó a penas que sumaban 21 años y 2 meses de prisión por el asesinato de Dolores. En la foto, Mario (i), las abogadas y el otro acusado, Juan Jesús (d), condenado por robar.

Por otro lado, un total de 413 personas fueron condenadas en la provincia de Murcia en 2017 por delitos contra el orden público, detalla el INE. De estas personas, 190 fueron penadas por atentados contra la autoridad, mientras que 178 fueron acusadas y condenadas por resistencia y desobediencia.

Uno de esos condenados fue un hombre que arremetió contra tres policías en un bar de Murcia. Iba borracho. «Os voy a matar», espetó a los agentes, que hizo ademán de sacar una navaja antes de ser reducido y detenido. El asunto se resolvió en los tribunales en un juicio rápido. El individuo fue condenado a seis meses entre rejas por un delito de atentado con atenuante de alcoholemia.

Atentado contra la autoridad no es solo pegarle a un policía: también lo es pegarle al médico y al maestro. Y a los políticos y jueces.

La diferencia entre los delitos de atentado y resistencia a agentes de la autoridad radica en que en el atentado existe un ánimo de causar algún mal al agente y en el de resistencia se le impide al agente realizar una actuación.

Los delitos de atentado, resistencia y desobediencia contra la autoridad viene regulados en los artículos 550 al 556 del Código Penal. Por esos supuestos se arrestó a dos varones el pasado mes de noviembre, en la concentración contra Vox en la puerta del hotel de Murcia donde este partido celebraba un acto. Estos dos sujetos admitieron lo que hicieron y los condenaron a ocho meses de cárcel a cada uno, pero no llegaron a ingresar en prisión.

Asimismo, 45 personas más fueron sentenciadas en 2017 por 'otros delitos contra el orden público', que el Instituto Nacional de Estadística no precisa cuáles son.

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