14 de abril de 2019
14.04.2019
Arte

Los Salzillos invisibles

Hay vida y hay arte más allá de las queridas y celebradas imágenes que procesionan el Viernes Santo por la mañana en Murcia. Además de dar vida a San Juan, el maestro modeló creaciones que se reparten por templos de toda la Región

14.04.2019 | 04:00
Detalle de la escultura de San Jerónimo que hay en la Catedral.

Que el Ángel de La Oración en el Huerto que procesiona el Viernes Santo por la mañana en Murcia es una joya de belleza inefable es una realidad indiscutible. Que la imagen es sobradamente conocida por todos los murcianos, también. Lo cual no quita que, repartidas por pequeñas parroquias de toda la Región, existan creaciones 'invisibles' del maestro Francisco Salzillo y Alcaraz, el más representativo imaginero del siglo XVIII español.

El artista murciano durante toda su vida se dedicó solamente al arte religioso. Especialmente populares y admiradas son sus esculturas sobre la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, que son las que son sacadas en tronos cada Semana Santa, pero también plasmó en madera escenas domésticas de la infancia de Jesús (en brazos de San José o de María, por ejemplo) o modeló a santos en su martirio, retratando leyendas.

En la Iglesia de San Bartolóme, en el centro de Murcia, se puede contemplar una Santa Lucía de madera, que fue su primera imagen de vestir, con la palma en una mano y un angelito a sus pies con la bandeja que contiene los ojos de la joven. Lucía de Siracusa, que hizo promesa de virginidad, tenía un pretendiente que le decía que no podía dormir al pensar en la belleza de su mirada: la muchacha se arrancó los ojos y se los mandó. Lleno de remordimientos, e impactado, el hombre se convirtió al Cristianismo.

Muy bonita es también la pequeña estatua de San Nicolás que se puede ver en la Iglesia de la Soledad de Cehegín. Al obispo se le atribuye el milagro de haber resucitado a tres niños sacrificados para dar de comer a los clientes de un hostelero. Y por eso se le representa junto a tres pequeños, que están en una cubeta. Así lo esculpió Francisco Salzillo.

Más historias de santos: la de Bárbara de Nicomedia, de la que solo nos acordamos cuando truena porque casualmente cayó un rayo cuando su padre la estaba matando, por ser cristiana, en lo alto de una montaña. El artista murciano la representa, en la talla que se puede encontrar en parroquia de San Antolín, en Murcia, con un corte en el cuello y la mano derecha sobre el pecho.

Volviendo a la Pasión, Salzillo es autor, por ejemplo, de un Cristo de la Sangre, similar al de Nicolás de Bussy que sale con Los Coloraos en Miércoles Santo. El del imaginero murciano, que tiene los ojos abiertos y dos ángeles a sus pies, está en la Iglesia de Nuestra Señora de los Remedios, en Albudeite. Asimismo, hizo más de una Dolorosa: tiene una en Ojós, otra en Santa Catalina de Murcia, otra en la Iglesia de Santiago Apóstol de Lorquí...

En el Museo Salzillo, en la murciana plaza de San Agustín, se pueden contemplar todo el año los pasos de la Cofradía de Jesús, el Belén del maestro (completado por su discípulo Roque López, cuenta con más de 500 figuras), el Belén Napolitano (que fue reunido por los hermanos Emilio y Carmelo García de Castro y adquirido por la Fundación San Antonio hace un lustro para ser mostrado ahí) y numerosos bocetos hechos en barro.

San José
Iglesia de San Sebastián de Ricote
Es una talla en madera policromada y estofada. San José lleva en su regazo izquierdo al Niño. Ambos se miran con gesto de cariño, y Jesús, en actitud juguetona y de afecto, alza el brazo derecho intentando acariciar la barba del esposo de su madre, María.

San Jerónimo
Catedral de Murcia
Escultura de bulto redondo realizada en madera, es de 1755 y el artista murciano la realiza para decorar el Monasterio de los Jerónimos. Es la representación de su madurez artística, en la que muestra su maestría como imaginero, se detalla en la web del Museo de la Catedral.

San Nicolás
Iglesia de la Soledad de Cehegín
Se trata de la representación del milagro que se le atribuye al santo, que resucitó a tres pequeños que habían sido decapitados por un carnicero para servirlos como almuerzo. En la imagen, el barril con los tres niños frutos del milagro, que han sido tallados a los pies del santo.

San Eloy
Iglesia de San Bartolomé de Murcia
Es famoso por ser el santo patrón de plateros, orfebres, joyeros, herreros, metalúrgicos y numismáticos. Obispo de Noyon, orfebre y acuñador, cumplió la función de ministro de Hacienda para Dagoberto I. El maestro Salzillo lo retrató crucifijo en mano, con los ojos puestos en Cristo.

San Roque
Iglesia de San Andrés de Murcia
El ángel a los pies del santo es una verdadera metáfora de la ternura. La estatua es de 1757. San Roque fue proclamado patrón del gremio de Alpargateros y Cordoneros del Cáñamo de Murcia.

Cristo Nazareno
Iglesia de Santiago Apóstol de Lorquí

Se trata de la imagen de Jesús Nazareno portando la cruz, camino del Calvario. Este instrumento pasional recae sobre el hombro izquierdo, siendo sujetado por ambas manos, mientras dirige la mirada hacia la derecha como si atendiese la llamada de alguien que le suplica perdón o ayuda. Imagen de vestir. Presenta talla en cabeza, manos y pies y armazón de madera para el resto.

Santa Bárbara
Iglesia de San Antolín de Murcia
En el cuello, en el lado izquierdo, una herida sangrante muestra el martirio al que fue sometida la santa. Tras sufrir muchas torturas, fue su propio padre (la odiaba por haberse convertido al Cristianismo) quien la decapitó en la cima de una montaña. Pero la leyenda cuenta que, cuando lo hizo, un rayo lo alcanzó y lo mató. Por eso nos acordamos de ella cuando truena.

Virgen de los Dolores
Iglesia de San Agustín de Ojós
Al igual que la de Viernes Santo, es la madre que mira al cielo, destrozada, ante la idea del calvario al que se va a someter a su hijo. Sus manos se presentan suplicantes, en actitud de petición de consuelo al Todopoderoso: se abren implorando a Dios. Precisamente es esta postura de brazos abiertos, despegados del cuerpo, la que va a caracterizar a las Dolorosas de Salzillo, creando así todo un nuevo estilo.

Virgen de la Aurora
Iglesia de Santa María la Real de Aledo
Con la mano izquierda, la Virgen porta un rosario, mientras que con la derecha sostiene a su hijo. Éste se alza por encima del pedestal de la nube, sobre una esfera, con toda seguridad la Tierra. Dicha esfera está sostenida por dos cabezas de ángeles. Es una pequeña obra de madurez, de 1775.

Santa Cecilia: firmada por Roque López, 'gemela' del San Juan de Salzillo
Iglesia conventual de las Agustinas de Murcia
Es obvio que el mejor discípulo del maestro tomó buena nota de sus enseñanzas. La patrona de la música de las Agustinas es, oficialmente, una escultura de Roque López. Algunos expertos indican que Francisco Salzillo hizo el cuello y los pies de la estatua. De ahí su innegable parecido con el San Juan que procesiona el Viernes Santo por la mañana. En la imagen, un hombre hace una fotografía con su móvil a la imagen.

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