10 de abril de 2019
10.04.2019
La Opinión de Murcia
Agua

El Gobierno conectará las desaladoras del Levante para llevar agua donde se necesite

Los recursos se enviarán a zonas donde los acuíferos están sobreexplotados

09.04.2019 | 19:20
Desaladora de San Pedro del Pinatar.

La CHS pujará por el proyecto para enlazar las plantas de Águilas y Valdelentisco, en Murcia, y la de Torrevieja en Alicante, que ahora producen 462 hectómetros cúbicos al año aunque la previsión es llegar a 700 en 2021

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha anunciado la primera licitación de una «malla» de conexiones entre desaladoras a partir de los canales ya existentes para poder llevar el agua a zonas donde los acuíferos están sobreexplotados y es necesario recuperarlos. En este punto, ha anunciado que la Confederación Hidrográfica del Segura pujará en breve por el proyecto de interconexión de las plantas gestionadas por Acuamed (sociedad estatal Aguas de las Cuencas Mediterráneas) de Águilas y Valdelentisco, en la Región de Murcia, y Torrevieja (Alicante) para optimizar el recurso para consumo humano y regadío en las provincias de Alicante, Murcia y Almería.

En un desayuno en Nueva Economía Fórum, Ribera ha señalado que en cuanto a la producción de agua desalada el objetivo prioritario es duplicarla, pasando de los 270 hectómetros cúbicos actuales a más de 500 hectómetros cúbicos en 2022. Teresa Ribera ha explicado que la capacidad de desalación de las plantas que gestiona Acuamed y la mancomunidad de canales de Taibilla es ahora de 462 hectómetros cúbicos al año y la previsión es llegar a 700 hectómetros en 2021, es decir incrementarla en un 50 por ciento.

A su juicio, «España necesita una reflexión seria para lograr una política hidrológica consensuada y participada y que actúe como cohesión social del territorio».

Ha incidido en la optimización de la gestión de los recursos generados por las desaladoras para su distribución en zonas regables independientemente de su procedencia, lo que mejorará «notablemente» la garantía de suministro del agua.

Durante el acto, la titular de Medio Ambiente ha destacado como una de las prioridades de su departamento la puesta en marcha de un nuevo plan integral de Protección de los Humedales (el último se elaboró en 1996), porque la pérdida de biodiversidad es «una grave amenaza a la que no hemos prestado debida atención».

Para su ejecución es necesario completar el inventario de humedales, reconocer su actual estado de conservación y saber «la cantidad de agua que entra en ellos, de donde procede y su calidad», pero sobre todo conocer si el aporte de agua se verá afectada por extracciones ilegales subterráneas.

España debe contar con unos humedales en buen estado de conservación "frente a las cada vez más recurrentes sequías e inundaciones" y que mitiguen la emisiones de CO2 que provocan el cambio climático. En esta línea, apuesta por un nuevo plan de lucha contra la desertización en un país en donde el clima semiárido ha crecido más de 30.000 kilómetros cuadrados (en torno al 6 % de la superficie de España) en los últimos 50 años.

Por último, la ministra informó de que en la actualidad se está trabajando en la estrategia de reducción de emisiones a 2050 que debe entregarse a la Unión Europea antes del próximo 31 de diciembre.

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