09 de abril de 2019
09.04.2019
Tribunales

Los usuarios son los culpables, dicen los acusados de piratería

El juzgado número 4 de lo Penal de Murcia acoge desde ayer el juicio contra el creador y los dueños de Seriesyonkis y Peliculasyonkis

08.04.2019 | 20:32

Se enfrentan a penas de prisión de entre dos y cuatro años

Lo que empezó siendo un 'hobby' puede costarle varios años de cárcel. El lorquino Alberto G.S. creador y fundador de lo que ya se conoce como «la mayor red de piratería de España», las páginas web Seriesyonkis y Películasyonkis, se enfrenta a penas de dos a cuatro años de prisión, junto a los otros tres acusados, Jordi T., David M. y Alexis H., que le compraron las dos páginas. Todos ellos coincidieron en culpar a los usuarios de subir los enlaces a estas web que permitían descargarse películas y series completas y en streaming.

El juzgado de lo Penal número 4 de Murcia acogió ayer la primera de las sesiones del juicio por piratería audivisual, en la que los cuatro encausados podían haber provocado pérdidas a esta industria de más de 550 millones de euros. Se espera que el juicio se prolongue hasta el jueves o incluso el viernes. Preside la sala la jueza Isabel María Carrillo.

Al joven lorquino Alberto G.S., ingeniero informático y fundador de las web en 2007, le tocó abrir la sesión de declaraciones e insistió en varias ocasiones que creó ambas páginas como un 'hobby', «yo solo era el programador». La idea surgió siendo estudiante de Erasmus, con 22 años, al comprobar que no había ninguna oferta en Internet en la que describir y comentar películas y series.

Eso sí, negó que se pudieran descargar películas directamente ni que en estas páginas se subieran series. Eso lo hacían los usuarios, apuntó, a través de enlaces que ellos mismos subían a la web y que compartían entre ellos. «Ni se ha podido hacer ni se ha subido nada», apuntó el ahora informático en la Comisaría de Aguas de la CHS.

«Mi única función era la de ser programador e incluir las peticiones que hacía la comunidad» (como él denominaba a los usuarios de ambas paginas), para mejorar las web, dijo, añadiendo que no era consciente de que eso pudiera ser ilegal.

Asimismo, negó que él fuera cinéfilo y dijo que no tenía tiempo para controlar lo que se subía ni a dónde dirigían estos enlaces, porque su trabajo como investigador le ocupaba casi todo su tiempo.

Reconoció que era una web «muy visitada y muy demonizada porque tenía a toda la industria en contra», y que siempre que recibía algún requerimiento para 'borrar' de la web algún enlace lo hacía.

En cuanto a las ganancias, reconoció que tenía publicidad directa y a través de lo que le pagaban empresas de mailing por ceder las direcciones de correos electrónicos de los usuarios que lo permitían.

Finalmente dijo que puso un anuncio para vender los dos dominios porque «estaba deseando quitármela de en medio por todos los trabajos extra que suponía».

«Tenía a una ministra que quería cambiar la Ley de Propiedad Intelectual, a la industria en contra, habían entrado en mi casa y me habían tratado como a un criminal», subrayó. A Alberto le estaban investigando por un presunto caso de piratería. Era 2009.

Fue a partir del anuncio como contactó con Jordi T., David M. y Alexis H., que finalmente y tras consultar a tres bufetes de abogados, que les dijeron que no había nada ilegal mientras que no cambiara la legislación, se hicieron socios y decidieron adquirir estos dominios por 600.000 euros. Era 2010. Les interesó por el número de usuarios, que ya alcanzaban varios millones.

Alexis, dijo que él solo se encargaba de los 'números' de la empresa que crearon para comprar los dominios de Alberto, 'Burn Media', y que no sabía nada de informática. David y Jordi, que eran los técnicos, subrayaron que la web «iba sola», que ellos sólo le dedicaban un 1% de su tiempo. El 99% restante trabajaban en crear una nueva web con interés en Redes Sociales (tipo Twitter) para transferirle el mayor número de los usuarios de las webs adquiridas.

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