03 de abril de 2019
03.04.2019
Desaladoras ilegales

"Si lo que pretenden es que la agricultura desaparezca, que lo digan directamente"

Tras la macrooperación en busca de desaladoras ilegales en el Mar Menor, Coag critica "el acoso" al que se somete a los agricultores, pese a que "siempre hemos sido los primeros en querer regularizarlas"

02.04.2019 | 22:04
"Si lo que pretenden es que la agricultura desaparezca, que lo digan directamente"

En Fecoam lamentan que "han pasado de darnos palmaditas en el hombro a echarnos la culpa" de todo

Se sienten «acosados» y temen que todas las operaciones e investigaciones abiertas en busca de plantas desalobradoras y pozos ilegales en el entorno del Mar Menor tengan como objetivo «el que la agricultura» de esta zona del Campo de Cartagena desaparezca. «Si es así, que lo digan directamente».

El responsable de la organización agraria Coag en el Campo de Cartagena, Vicente Carrión, lamentó ayer «el desembarco» de los agentes de la Benemérita, «más de medio centenar», en las distintas fincas del Campo de Cartagena registradas el lunes, dentro de una macrooperación ordenada por el titular del juzgado de Instrucción número 2 de Murcia, Ángel Garrote, y que siguió ayer.

Los registros como ya adelantó ayer LA OPINIÓN, se enmarcan en la instrucción del caso abierto en el juzgado tras la denuncia presentada y admitida a trámite por el entonces fiscal de Medio Ambiente, José Luis Díaz Manzanera, (hoy fiscal jefe) por un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente en el Mar Menor.

En la operación participaron también inspectores de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), que depende del Ministerio para la Transición Ecológica. Solo el lunes se precintaron una veintena de plantas desalobradoras ilegales y otros tantos pozos. Y según los investigadores, los vertidos de las salmueras resultantes eran enviados a los cauces públicos de la comarca.

«Yo estuve en una de las inspecciones y nos sorprendió enormemente la actitud amenazante» que exhibieron los agentes, dijo.

El representante de Coag en el Campo de Cartagena subrayó que de todas las fincas inspeccionadas «solo en una», la del presidente de Coag en Torre Pacheco, Juan Luis Sánchez, encontraron una planta en uso y que carecía de autorización para esta actividad de desalobración de agua.

«Todo lo demás no es cierto; todas las desalobradoras que visitaron estaban desmanteladas y cuando no hallaron nada, entonces se metieron con el hecho de que hubiera fosas sépticas; pero ¿esto qué es? ¿se meten con una fosa séptica en una casa en medio del campo?», apuntó.

En referencia a la planta del presidente de la organización en Torre Pacheco (este periódico intentó hablar con él pero declinó la invitación), que se encontró escondida debajo de la finca, Carrión explicó que «su único delito es no tener autorización» para el funcionamiento de la planta.

Sánchez es propietario de invernaderos de pimientos en este municipio y, según Carrión, «las salmueras no se vertían a ningún cauce público, como pudo verificar la Guardia Civil, sino a una balsa colindante que está impermeabilizada, desde donde recoge los vertidos una gestora especializada».

Es, dijo, la traslación de las investigaciones sobre la desnitrificación de las salmueras que está llevando la cabo la Cátedra de Agricultura Sostenible en el Campo de Cartagena, que tienen en marcha Coag, la Federación de Cooperativas Agrarias, Fecoam, y la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).

En busca de la legalización

Carrión manifestó que los agentes estaban 'peinando' las explotaciones que ellos mismos habían presentado en un proyecto georreferenciado a la CHS hace años cuando reclamaron por primera vez que se legalizaran los pozos y las plantas.

«No se lo que pretende la Administración o quien instruya el caso, ¿que la agricultura desaparezca, pues que lo digan directamente», concluyó Carrión.

El presidente de la Federación de Cooperativas Agrarias, Fecoam, Santiago Martínez, dejó claro que «desde las cooperativas hemos hecho los deberes en los dos últimos años y estamos 'limpios' en esta historia».

Martínez lamentó sin embargo «el acoso y derribo al sector», y que aunque se investigue, «se podría hacer con menos espectacularidad».

«Han pasado de darnos palmaditas en el hombro por ser los que hemos ayudado a campear la crisis a la Región a echarnos la culpa de los problemas del Mar Menor, cuando no es cierto», indicó.

Los agricultores llevan años reclamando una solución la los vertidos de salmuera, recordó Martínez, que, al igual que Vicente Carrión, subrayó que los estudios de la Cátedra tienen como objetivo el 'vertido cero' de salmueras y que estas no lleguen al Mar Menor a través de las ramblas.

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