17 de marzo de 2019
17.03.2019
Formación

Los inmigrantes hablan español

Extranjeros residentes en la Región, la mayoría procedentes de África, reciben clases de castellano con el fin último de tener más opciones de encontrar trabajo

17.03.2019 | 04:00
Mujeres en una clase de castellano en el municipio de Lorquí.

El éxito es tal que hay una lista de espera de 450 personas

Que el idioma no se convierta en una barrera más a la hora de avanzar en busca de una vida mejor. Es el objetivo que tienen los distintos cursos, en los que se enseña la lengua de Cervantes a migrantes procedentes principalmente de países árabes. No defenderse en castellano es un problema obvio a la hora de, por ejemplo, buscar trabajo. Tal y como apuntan expertos sociólogos, la discriminación por desconocimiento de una lengua es un hecho evidente, pero cada vez más comunidades, como es el caso de la Región de Murcia, se han propuesto cambiarlo ya que tienen el convencimiento de que hay que crear puentes que unan y no muros que separen.

En este sentido, el Ayuntamiento de Lorquí, a través de la Agencia de Desarrollo Local y Empleo y de un convenio con Cruz Roja de la Región, ha creado un programa que se basa en enseñar a aquellas personas inmigrantes del municipio que lo soliciten el idioma español.

Las clases son mixtas y están subvencionadas al cien por cien por la corporación, siendo completamente gratuitas para los usuarios. En estas clases se comienza desde lo más básico del idioma, teniendo en cuenta las necesidades de los alumnos y existiendo la posibilidad de variar la programación.

«Los objetivos son que los alumnos aprendan a leer, escribir, así como desenvolverse con éxito en situaciones cotidianas como la visita al médico, una reunión en el colegio o una entrevista de trabajo», señalan fuentes del Consistorio.

La iniciativa comenzó el curso pasado como experiencia piloto, dando lugar a una clase de veinte personas.
Este curso, comenzó el pasado octubre y ha concluido este mes de enero. En este caso, la demanda ha sido mayor (del total de vecinos de Lorquí, el 15,19% son extranjeros, de acuerdo a los datos proporcionados por fuentes oficiales) y, pese a que lo conveniente sería que no se superasen los 25 alumnos, se han visto obligados a formar dos grupos: uno de 20 y otro de 30 personas, en su mayoría con gente que procede de Marruecos y Senegal.

«Los grupos se han organizado de acuerdo a la disponibilidad y al nivel de los estudiantes», explican fuentes municipales.

Por otro lado, el Centro de Educación de Adultos de Lorca (CEA) organiza desde hace varias décadas clases de español gratuitas para personas de distinta nacionalidad (en su mayoría procedentes de Marruecos, pero también hay centroafricanos y europeos) con el fin de que aprendan la lengua y puedan desenvolverse con fluidez. Según comenta el director del centro, Francisco García, cuentan aproximadamente con 180 inscritos distribuidos en seisgrupos mixtos que se encuentran en distintos puntos de la comarca: cuatro en el municipio de Lorca y dos en el municipio de Puerto Lumbreras.

Todos ellos se organizan en función del nivel de los alumnos en el idioma, dando lugar a dos grupos. El primero (dividido en dos subgrupos), equivaldría a un Nivel A1 y el segundo, se asemeja a tener un Nivel A2. En este último, al alumnado interesado que lo solicite se le enseñará cultura general para poder optar a la nacionalidad, asegura el CEA. Tal y como apunta el director, este año han tenido un repunte importante en cuanto a demandantes de formación «no podemos tener más alumnos que la ratio permite en un grupo normal» y asegura: «tenemos más demanda que plazas podemos ofertar», dando lugar a una lista de espera de unas 450 personas. Pese a la cantidad de solicitudes, se intenta dar el mejor servicio posible.

Además, a través de la Asociación Cazalla Intercultural, la ciudad participa en un Proyecto Europeo (llevado a cabo junto con Francia e Italia) para instruir a profesorado con estrategias para formar a adultos inmigrantes.

A pesar de no conocer en concreto estos proyectos, Mounir Benjelloun, presidente de la Federación Española de Entidades Religiosas Islámicas (FERI), asegura que los ciudadanos que no hablan bien el idioma necesitan un empujón, facilitarles un poco el aprendizaje de esa lengua. «Para una buena integración necesitas tener una buena comunicación y eso se consigue hablando bien y entendiéndose con las personas del lugar donde uno vive», asegura. De lo que si está convencido es de que la mayoría de proyectos llevados a cabo en España siguen una línea común, aunque cada comunidad elabora sus propias actividades y su propio programa, afirma. Aun sin ser idénticos, todos ellos intentan suplir carencias comunes: «dificultades para acceder al mundo laboral o mejorar la inclusión social».

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