27 de febrero de 2019
27.02.2019
Justicia

Cinco años de cárcel por quedarse 846.700 euros de la empresa de la que era socio

Utilizó parte del dinero para pagarse viajes familiares a Punta Cana

27.02.2019 | 13:45
Cinco años de cárcel por quedarse 846.700 euros de la empresa de la que era socio

La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a cinco años de prisión al socio minoritario de la mercantil que compartía con un empresario de Portugal por apoderarse de 846.700 euros de la misma, 36.840 euros de los cuales se los gastó en los dos viajes de placer que hizo con su esposa a Punta Cana (República Dominicana).

La sentencia condena a este socio de la empresa C. del M. como autor de un delito continuado de falsedad documental en concurso con otro de apropiación indebida, al tiempo que lo absuelve del delito de estafa impropia por el que igualmente fue juzgado.

El tribunal, que tiene como ponente a la magistrada María Ángeles Galmés, absuelve así mismo a su esposa, que fue acusada de los delitos de apropiación indebida y del de estafa impropia.

La Audiencia dice sobre ella que aunque se beneficiara de varias de las actuaciones ilícitas realizadas por su esposo, no era conocedora de las mismas.

Sobre los dos viajes familiares hechos durante los veranos de 2007 y 2008 a Punta Cana, que su marido presentó como realizados para asistir a congresos médicos relacionados con el trabajo en la sociedad, la sentencia dice que aunque ella se beneficiara de los mismos, no hay prueba alguna que acredite que participara en la toma de decisión de cómo se efectuaría el pago de dichos gastos.

El relato de hechos probados llevados a cabo por el acusado al que se condena, la Sala dice que el mismo poseía el 33 por ciento del capital social de la citada sociedad, mientras que el resto correspondía a un socio que residía en Portugal y que era administrador de una empresa de productos médicos.

Precisamente esa circunstancia determinó que el acusado fuera quien realmente ejerciera las funciones ejecutivas de la empresa, pese a que ambos socios tenían atribuida la consideración de administradores solidarios.

Señala la Sala que el acusado, además de cargar a las cuentas de la sociedad los viajes turísticos familiares, vendió a su hermano un turismo propiedad de la empresa, "sin que conste que el precio pagado, 16.564 euros, fuera efectivamente ingresado en las cuentas de la misma".

Además, utilizó en su propio beneficio una tarjeta de crédito de la mercantil, donde cargó gastos particulares por importe de 6.740 euros.

También se declara probado que el denunciado fundó dos sociedades competidoras de la perjudicada y ubicadas, como esta, en el polígono industrial La Polvorista, en Molina de Segura.

A una de ellas le vendió productos "con un coste mínimo, sin coste o bajo coste, lo que causó a C. del M. un perjuicio cifrado en 127.220 euros".

Otra actuación del acusado consistió en ceder a la empresa su casa familiar, ubicada en una urbanización de Molina de Segura, por el que recibiría 6.000 euros, mientras que el resto, 60.000 euros, se los reservaba la sociedad para el pago de una hipoteca.

No obstante, el matrimonio siguió ocupando la vivienda, "e incluso realizaron obras de ampliación en la misma".

La Audiencia condena al acusado a cinco años de prisión y multa de 1.980 euros y a la devolución de los 846.700 euros de los que se apropió.

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