25 de febrero de 2019
25.02.2019
Arqueología

Hallan restos fósiles de una nueva especie de reptil en Abanilla

Se trata de un lagarto sin patas hasta ahora desconocido y que vivió en la Región hace un millón de años

25.02.2019 | 13:44
Hallan restos fósiles de una nueva especie de reptil en Abanilla

Un equipo internacional de científicos, con participación española, ha hallado restos fósiles de una especie de lagarto sin patas, hasta ahora desconocida, que vivió en la Región de Murcia hace un millón de años.

El descubrimiento ha sido llevado a cabo por el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) en colaboración con el Museo Nacional de Historia Natural de París (MNHN), y los resultados se han publicado en la revista "Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology".

Los restos fósiles se han encontrado en las excavaciones de Quibas, en Abanilla, y conforman un maxilar, tres mandíbulas, dos parietales, numerosas vértebras y un osteodermo (placa ósea de las escamas de algunos animales) que, comparados con los animales actuales, sugieren que este lagarto sin patas medía unos 40 centímetros de longitud, ha informado el IPHES en una nota.

Hasta el momento, se conocía la presencia fósil de este género en otros yacimientos de la Península Ibérica como Barranco León y Fuente Nueva-3 (Granada), pero no se disponía del elemento clave para compararlo con las otras especies fósiles, en referencia al parietal, ha señalado Hughes-Alexandre Blain, investigador del IPHES y coautor del estudio.

El grupo científico ha constatado que los restos corresponden a una nueva especie que han denominado "Ophisaurus manchenioi", en honor al paleontólogo Miguel Ángel Mancheño, antiguo director de las excavaciones y profesor de la Universidad de Murcia.

Actualmente, existen especies del mismo género (Ophisaurus) que viven en ambientes tropicales del norte de África, en norteamérica y en el sureste asiático.

Según los investigadores, este género apareció en Europa en el Eoceno (que comienza hace unos 56 millones de años y termina hace unos 34 millones de años) y a partir del Plioceno (entre 5,3 y 2,6 millones de años atrás) su distribución se restringió al área mediterránea.

Blain ha detallado que la extinción de este reptil coincide con la desaparición de bosques cálidos y húmedos en el sur de Europa, en torno a hace 1,2 millones de años, "durante un periodo de cambios climáticos muy importantes".

El yacimiento de Quibas fue descubierto en 1994 y, desde entonces, ha aportado restos fósiles de más de 70 especies de 1 millón de años de antigüedad.

"Se trata de un yacimiento kárstico cuya importancia radica en la gran diversidad faunística, excelente conservación de restos y probabilidad de encontrar evidencias humanas", ha comentado Pedro Piñero, codirector actual de las excavaciones en Quibas y colaborador del IPHES. 

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