21 de febrero de 2019
21.02.2019
La Opinión de Murcia
Tecnología

Las apps gratuitas pueden salir caras

Un 30% de los murcianos no rechaza el acceso de las aplicaciones a sus datos personales o no sabe que es posible hacerlo

21.02.2019 | 04:00
Las apps gratuitas pueden salir caras

Los expertos alertan de la importancia de concienciar a los usuarios de la cantidad de datos sensibles que se almacenan en el móvil y de que pueden estar en riesgo

El contraste es elocuente. Un 41% de los murcianos confía poco o nada en la seguridad de sus datos cuando utiliza Internet. Sin embargo, la Región es la comunidad en la que menos usuarios instalan antivirus en el móvil, la cifra supera el 43%. Son datos de una encuesta del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre equipamiento y uso de tecnologías de información y comunicación en los hogares.

La encuesta revela que los murcianos no protegen los datos que almacenan en su teléfono e, incluso, que no son conscientes de la información a la que puede tener acceso una aplicación cuando aceptas los privilegios que te solicita al descargarla.

Félix Gómez investiga sobre ciberseguridad en dispositivos móviles en la Universidad de Murcia con una beca Ramón y Cajal. Cuando realiza charlas sobre la materia siempre interpela a su audiencia con preguntas que sirven para cualquiera. «¿Alguien lleva un micrófono encima? Me dicen que no, que no son espías ni nada. ¿Y una cámara? Entonces la gente empieza a reaccionar», relata.

Un móvil es una combinación de datos personales sensibles de todo tipo, fotografías y vídeos personales, información laboral, números de teléfono y, en ocasiones, aplicaciones bancarias, con todo lo que conlleva. Estos datos están en un dispositivo con grabadora de sonidos, con cámara de fotos y de vídeo, con un GPS que indica tu posición en cada momento y en numerosas ocasiones, las aplicaciones gratuitas solicitan permisos para usar estas herramientas.

Cuando Gómez ha conseguido que los asistentes a sus charlas vean con otros ojos el aparato que llevan en el bolsillo, realiza otra pregunta: «¿Alguien puede asegurar si el micrófono o la cámara están encendidos? Nadie lo puede decir, tampoco yo».

«El aparato que lleva todo esto, ¿está conectado continuamente a Internet?», el investigador continúa con las preguntas, «muchas veces no le dejas el móvil ni a tu pareja, pero lo conectas a Internet sin tomar medidas de seguridad. Entonces mucha gente dice «¡Ah! ¿Pero es que hay antivirus para el móvil?»».

El caso es que un 43% de los murcianos no utiliza ningún software de seguridad en sus teléfonos, según la encuesta del INE. Además, la cantidad de usuarios que no restringe el acceso a datos personales cuando se instala una aplicación o que ni siquiera sabe que esto es posible supera el 30%. Félix Gómez apela al sentido común al conceder privilegios a las APP: «Si me descargo una aplicación de linterna, para qué necesita acceder a los contactos o a Internet».

El riesgo de conceder los permisos sin ningún control «es convertirse en un producto». Son palabras de Julián Valero, catedrático de derecho administrativo y director de un curso de especialista universitario en protección de datos personales y privacidad en la UMU. «Cuando no pagas un producto estas pagando con tu intimidad, con tu información, con tus datos y las empresas lo hacen con una legítima intención de hacer negocio», afirma.

El arma que tienen los propietarios de los móviles para impedir que recaben sus datos es el consentimiento, un arma que según valero «menospreciamos». Lo cierto es que los usuarios no suelen leer las condiciones de uso, «en ocasiones porque son largas o incomprensibles pero en otras por pereza y porque quiero la aplicación ya», asegura.

En este punto, Valero señala una posible consecuencia social de la protección de datos. «Ponte en la tesitura de una persona adulta y todos sus amigos utilizan una red social determinada y no está en esa app para no concederle los permisos que solicita, le puede generar una cierta exclusión social», declara. En el caso de niños y adolescentes, esta exclusión puede ser más problemática.

Una visión crítica de la realidad. Es lo que demanda Valero en todos los niveles de la sociedad para afrontar el problema. En un mundo en el que «todo tiene que ser gratis y nadie está dispuesto a pagar, el modelo de negocio se basa en el uso intensivo de la información del usuario», explica.

También pone deberes a las administraciones: «La nueva Ley de Protección de Datos (publicada en diciembre de 2018) obliga a las instituciones a incorporar al currículum formativo lecciones sobre este tema». Asegura que en la Región se está haciendo de forma «muy tímida». LA OPINIÓN se ha puesto en contacto con la consejería de Educación que le ha transmitido que es «tan reciente» que aún no se han puesto en marcha los programas pertinentes.

La protección de datos será el tema de la conferencia ¿Hacia una sociedad vigilada? a cargo de la periodista Marta Peirano, experta en privacidad y seguridad en Internet y que fue jefa de la cultural de Eldiario.es. Se celebrará el próximo jueves 28 en el salón de actos de Cajamar a las 19.00.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook