15 de febrero de 2019
15.02.2019
Congreso sobre insolvencias

El bloqueo de la Justicia cuesta a la Región tanto como el gasto en educación

El presidente del TSJ alerta de que el retraso de las sentencias provoca la pérdida de unos 1.500 millones de euros anuales

14.02.2019 | 22:06
Asistentes al acto de apertura del congreso que reúne en Murcia a magistrados, economistas, auditores y abogados.

El decano del Colegio de Economistas se lamenta de que la actual regulación del concurso de acreedores impide reflotar las compañías en crisis.

Los retrasos en la Administración de Justicia causan en la Región pérdidas económicas por valor de 1.500 millones de euros, una cifra equivalente al presupuesto de Educación. Este es el cálculo que el presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), Miguel Pasqual del Riquelme, hacía este jueves ante los economistas, abogados, auditores y jueces que asistían a la inauguración del 'III Congreso profesional del Mediterráneo: insolvencia y sociedades'.

Este encuentro, organizado por los colegios de Economistas y de Abogados de Murcia y de la Comunidad Valenciana, reúne en el auditorio Víctor Villegas a una veintena de magistrados de la Audiencia Nacional, del Tribunal Supremo y de los juzgados de lo Mercantil de toda España, que durante dos días van a debatir los efectos de los cambios legislativos con mayor repercusión social y económica, como las cláusulas hipotecarias o las sentencias contra el cártel de camión.

El presidente del TSJ llegó a un acuerdo con el Consejo Económico y Social (CES) de la Región hace meses para estudiar el impacto que el empantanamiento de la Justicia causa a la economía murciana. El objetivo de la investigación es averiguar qué efectos tendría disponer de una Administración judicial capaz de «resolver los problemas que plantean los ciudadanos con más rapidez», teniendo en cuenta que los juzgados de la Región tienen en trámite una media de 806 asuntos, mientras que la proporción se reduce a 602 casos en España. Por otra parte, en Murcia hay 10,9 jueces por cada 100.000 habitantes, cuando la media nacional está en 11,%.

Según avanzó Pasqual del Riquelme en el congreso sobre Derecho societario e insolvencias, los expertos calculan que «la ineficiencia de la Justicia» tiene un impacto negativo en la economía de «unos cuatro o cinco puntos del Producto Interior Bruto». Teniendo en cuenta que el PIB de la Región se sitúa en torno a los 30.340 millones de euros, el presidente del TSJ reveló que los 1.500 millones resultantes «equivalen al gasto en Educación».

Por su parte, el decano del Colegio de Economistas, Ramón Madrid, se lamentó de que el porcentaje de empresas que sobreviven al concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) es mínimo, porque cuando acuden a esta fórmula legal ya son totalmente insolventes y están condenadas «a la liquidación. Lo único que podemos hacer entonces es bajar la persiana», apuntó.

Como demostración, Ramón Madrid señaló que en toda España se registraron el pasado año 4.100 concurso de acreedores, «mientras que en Francia se alcanzan los 54.000», debido a que los procesos concursales no suponen la desaparición de las empresas.

En la Región se produjo un repunte del 2% en los concursos de acreedores, mientras que en España las solicitudes concursales bajaron un 3,1%.

Por otra parte, destacó que el numero de personas físicas que se declaran en concurso en la Región ronda las 33 o 34, una cifra que considera muy reducida. «Son muy pocas. Uno de lo problemas que vamos a tratar en este congreso es el motivo por el que no se acude al concurso de acreedores. Parece que está estigmatizado, porque al empresario ya no lo quiere nadie ni le da crédito nadie», explicó.

A su juicio, «la Administración debería ponerse las pilas, porque la legislación actual no ayuda a reflotar» a las empresas en crisis. Defiende que «la mochila» de las deudas laborales y de la Seguridad Social dificultad la posibilidad de que llegue otra compañía dispuesta a invertir. «Los nuevos inversores se asuntan. Lo primero que debemos hacer es cambiar la cultura, si un empresario ha tenido un fracaso no significa que siempre lo vaya a hacer mal», concluyó Madrid.

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