09 de diciembre de 2018
09.12.2018
La Opinión de Murcia
Asido Cartagena

"Vivir mi propia vida", un sueño cumplido

Asido Cartagena celebra su vigésimo quinto cumpleaños con la satisfacción de haber convertido en realidad la vivienda de aprendizaje gracias a su Programa de Vida Independiente

09.12.2018 | 04:00
El día a día de los participantes en el programa se desenvuelve entre la vivienda de aprendizaje, el centro de día y la empresa.

Veintiséis personas con discapacidad intelectual y síndrome de Down de Asido Cartagena han participado este año en el Programa de Vida Independiente 'Quiero vivir mi propia vida'. Éste es el cuarto año en el que Iberdrola apoya este proyecto.
En este año en el que Asido Cartagena celebra veinticinco años, dedicados a cumplir sueños, la vivienda de aprendizaje es ya un sueño cumplido.

Hace siete años las familias se plantearon el futuro de sus hijos y junto a ellos dieron forma a lo que hoy es ya una realidad, caminar hacia una vida independiente. La tarea de estos 26 hombres y mujeres: ser autónomos.

El día a día se desenvuelve entre la vivienda de aprendizaje, ('El Piso'), el centro de día y la empresa. Cuatro son los compañeros que comparten piso durante seis semanas acompañados por un profesional que los acompaña en la tarea de ser autónomos.
Llegan al piso sobre las 6 de la tarde en autobús urbano, ya que el piso esta céntrico y la autonomía urbana (manejo del autobús y desplazamiento por el barrio y entornos cercanos) es uno de los objetivos.

Tras su jornada de trabajo toca un descanso, merendar y la puesta al día. Cada compañero cuenta cómo le ha ido en la empresa, en las prácticas pre-laborales o en los talleres del centro de día.

Es momento de ponernos manos a la obra con la cena y pensar el menú, tarea nada fácil, pues hay que comer equilibrado, tener en cuenta el presupuesto y también los gustos de todos los compañeros€

Mientras, miramos la despensa y salimos a comprar. Al llegar colocamos la compra y antes de cocinar y poner la mesa aún nos queda por establecer las responsabilidades de limpieza de la semana y, cómo no, pensar en el ocio del fin de semana. Todo esto se desenvuelve dentro de un ambiente de compañerismo y ayuda.

Un sinfín de habilidades se ponen en práctica en la vivienda de aprendizaje: fomentan su independencia, asumen responsabilidades, aprenden a tomar decisiones, a equivocarse y a reconocer sus errores, a pensar de forma crítica€

Un gran trabajo la tarea que llevan a cabo estos 26 jóvenes: ser autónomos.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook