El líder de Podemos en la Región de Murcia, Óscar Urralburu, advertía ayer al presidente de la patronal Croem, José María Albarracín, de que la Agencia Regional de Clima y Medio Ambiente (ARCA) aventura más riesgos en el futuro en su intención de agilizar los trámites ambientales a las empresas. La enmienda a la totalidad no sólo del ARCA, sino también a la Ley de Aceleración Empresarial planteada por Podemos no fue vista con buenos ojos por la Confederación empresarial, si bien ambas partes coincidieron en la necesidad de agilizar y tutelar a las empresas en sus tramites ambientales, pero no en la forma en que se ha adoptado.

Urralburu, que mantuvo un encuentro de más de una hora con Albarracín en la sede de Croem, llamó la atención por el hecho de que la citada ley es «una amnistía urbanística y ambiental» encubierta que no ha puesto orden a un caos de un cuarto de siglo del PP en el Gobierno en materia urbanística. Una cuarta parte de los 45 municipios autonómicos, según dijo, tienen sus PGOU tumbados y cuentan con numerosos polígonos industriales y empresas sin licencias de uso y de actividad, lo que, a su juicio, tiene que ver con la falta de una política industrial.

La Croem recogía el guante lanzado por Podemos y anunció que intentará promover «la aceleración para desbloquear los convenios colectivos que queden pendientes en la Región y que afectan a un número de trabajadores, sobre todo en sectores clave de la economía regional». Por ello, está previsto que a inicios de la próxima semana, patronal y sindicatos se reúnan para que este compromiso sea una «realidad».

Así lo avanzó Albarracín al término del encuentro con Urralburu, que le exigía que ayude a impulsar la actualización de la negociación colectiva, ya que «19 convenios se encuentran dentro del periodo de vigencia inicial del convenio, pero ocho finalizarán el 31 de diciembre de 2018 y la situación es más preocupante si tenemos presente que 43 convenios han superado el periodo de vigencia inicialmente pactados».