09 de octubre de 2018
09.10.2018
La Opinión de Murcia
Fomento

Transportistas de la Región se unen a la marcha lenta por la AP-7 en protesta por el peaje

Los camioneros tratan de demostrar el jueves al Gobierno que no puede impedirles circular por las autovías gratuitas porque no tienen áreas de descanso suficientes hasta la frontera francesa

09.10.2018 | 04:00
Peaje de la AP-7 en Castellón.

La prohibición entró en vigor a principios de septiembre y ha encarecido los viajes.

Transportistas de la Región se sumarán el jueves a la marcha lenta por la AP-7 que realizarán los camiones en diferentes tramos de la autopista de peaje para protestar por el desvío obligatorio. La patronal murciana FROET ha mostrado su apoyo a la protesta que se desarrollará en distintos puntos de Cataluña. Con la circulación de camiones a velocidad reducida tratan de demostrar al Gobierno central que no es posible sacar todos los camiones que circulan por el Corredor Mediterráneo de las autovías gratuitas porque no hay suficientes áreas de servicio en la AP-7 para que todos los conductores puedan cumplir sus tiempos obligatorios de descanso ni existen los servicios necesarios para todo el tráfico pesado que circula desde Andalucía hacia la frontera. Solo en la Región se estima que las empresas de transporte realizan unos 80.000 viajes al año.

Según indicó el presidente de FROET, Pedro Díaz, la falta de espacio «ya está colapsando la autopista, porque los camiones no pueden entrar en las áreas de descanso» ni pueden seguir utilizando las zonas de la Nacional 340 en las que venían parando hasta ahora para comer o para descansar. A su juicio, se trata de «una medida que no favorece a nadie».

La convocatoria de la marcha lenta coincide con la víspera del día del Pilar y el inicio del puente, en el que es previsible también un aumento de la circulación de turismos superior al de cualquier otro fin de semana. La protesta se iniciará hacia las 10.00 o las 11.00 de la mañana desde Tarragona y se desarrollará en distintas zonas de Cataluña. Tendrá lugar en puntos de Terres de l'Ebre, Lleida, Girona y Barcelona.
Por su parte, la Federación Provincial de Transportes de Alicante (Fetrama) ha enviado una nota informativa a sus asociados dando a conocer la adhesión del colectivo a la iniciativa.

La federación alicantina ha pedido a sus transportistas que comuniquen la participación de sus vehículos en el encuentro en caso de que vayan a transitar los puntos concretos indicados en cada una de estas localidades.

Por otra parte, las asociaciones de transportistas que componen el Comité Nacional de Transporte por Carretera han acordado esta semana recurrir judicialmente los desvíos obligatorios de los camiones a las autopistas de peaje AP-7 y AP-2 en Castellón y Cataluña.

Consideran que estos desvíos son «discriminatorios» por su obligatoriedad frente al carácter voluntario para el resto de vehículos, por el reducido importe de la bonificación y por la atribución «injusta» y «populista» de la siniestralidad en las carreteras al sector. Sobre este último punto, los transportistas creen que «no se ajusta en modo alguno a la realidad». Opinan que los vehículos de transporte de mercancías, según los datos anuales publicados por la DGT, «son las únicas categorías de vehículos que han visto reducir» su siniestralidad en 2017.

El desvío obligatorio ha supuesto también un encarecimiento de los costes del viaje hasta la frontera francesa en 26 euros. Los transportistas, que ahora deben pagar unos 55 euros de peaje desde Castellón hasta La Jonquera, consideran insuficiente la bonificación establecida por el Gobierno para compensar los gastos ocasionados por la prohibición.

El pasado 2 de septiembre entraba en vigor la restricción a la circulación de camiones de cuatro o más ejes por las provincias de Castellón, Tarragona, Lleida y Barcelona, con la prohibición de su circulación por las carreteras nacionales N-340 y N-240, y su desvío obligatorio a las autopistas de peaje.

Las asociaciones de transportistas que componen el Comité Nacional de Transporte por Carretera cifran en alrededor de 4.000 los camiones que diariamente se desvían de manera obligatoria a las autopistas de peaje AP-7 y AP-2.

Por otra parte, los transportistas se quejan también de la anunciada subida de la fiscalidad del gasóleo, que encarecerá aún más el precio del combustible. El presidente de la FROET calcula que desde junio el diésel se ha incrementado entre un 15% y un 20% y advierte de que si a este repunte se le suma una subida de los impuestos, «no se podrá trasladar a las tarifas que aplican a sus clientes de ninguna manera». A su juicio, el sector del transporte se encuentra «muy debilitado, con una competencia muy alta, que hace casi imposible aplicar este tipo de subidas a los clientes».

Experiencia diferente entre Zaragoza y La Rioja

Frente a los problemas que ocasiona a los transportistas el desvío obligatorio en la AP-7, los empresarios murcianos ponen como ejemplo la iniciativa adoptada por el Gobierno de La Rioja en el mismo sentido, que no está causando tantos perjuicios. El presidente de FROET, Pedro Díaz, explicó que entre Zaragoza y La Rioja se ha establecido también un desvío obligatorio a los camiones por la AP-68 en un tramo de unos 50 kilómetros, pero en unas condiciones muy distintas a las del Corredor Mediterráneo. Según apuntó Pedro Díaz, el Gobierno de la Rioja ha asumido el coste del peaje en un 60% o 70%. Añadió que en este caso, «como te devuelven la mayor parte del peaje, interesa ir por la autopista, porque solo te cuesta un 30% o un 40%».

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