23 de abril de 2017
23.04.2017
Fuerzas armadas

Los paracas bajan a tierra

Murcia potencia su capacidad militar con la incorporación de nuevos vehículos que permitirán a la Brigada participar en más operaciones

23.04.2017 | 04:00
El coronel Luis Sánchez-Tembleque junto a uno de los nuevos vehículos en el cuartel de Santa Bárbara, en Javalí Viejo.

El ejército vive una etapa de plena transformación con la incorporación de nuevos vehículos al Regimiento de Infantería Zaragoza número 5 –la III Bandera Paracadista acuartelada en Javalí Nuevo–, lo que permitirá a los paracaidistas participar en operaciones de mayor envergadura.

Hasta ahora, los militares del acuartelamiento de Santa Bárbara formaban una unidad de infantería ligera paracaidista, pero en la actualidad, con su transformación en la Brigada Orgánica Polivalente (BOP), ya no tendrán que limitarse a saltar de un avión, tener vehículos ligeros y actuar básicamente a pie, ya que contarán con la protección que les ofrecen los nuevos vehículos, adaptados a las nuevas formas de combate. «Vamos a poder ir a ese tipo de escenarios que requieren mayor protección, estos vehículos nos dan polivalencia en ese sentido, aunque seguimos manteniendo también nuestra capacidad paracaidista», explica el coronel Luis Sánchez-Tembleque.

Así, con la creación de la BOP, la capacidad militar de Murcia también se ha potenciado, ya que se incorpora un coronel y una plana mayor al Regimiento, una novedad ya que hasta ahora en Murcia no había representación del Ejército de Tierra en ese sentido. «Murcia tiene una gran capacidad militar. Es una Región muy acogedora a la presencia del ejército. En Cartagena tenemos una gran base de la Armada, en Alcantarilla paracaidistas con base del Aire y en San Javier la academia. En Murcia la presencia del Ejército de Tierra tenía un menor nivel, por debajo del Regimiento. Aquí no había coroneles de Tierra cuando si había dos coroneles de Aire. Ahora Tierra tiene un mayor nivel de representación y ha crecido la unidad». También en comparación con otras provincias la Región tiene una de las unidades de la que generalmente sale más guardia para las operaciones. «Generalmente las dos unidades que van suelen ser la paracaidista y la legión. Una de las unidades de la Brigada Paracaidista esta en Murcia», detalla.

Respecto a la adaptación a las novedades que trae esta transformación, el Coronel explica que inicialmente al cuartel han llegado los vehículos denominados BMR. Sin embargo, añade, que una de las necesidades de la BOP es la adquisición de los 8x8, y «esto lo tiene marcado el Ejército como una necesidad clave. Tendremos unos vehículos que serán de los medios más modernos». De hecho, el programa de vehículo 8x8 es el más importante del Ejército en estos momentos, tal y como indica también el Teniente Coronel Ignacio Gamez.

Adaptación al tipo de amenaza
Los vehículos se han ido sustituyendo con el tiempo dependiendo del tipo de amenaza. «Si antes venía de frente o de los flancos, ahora nos viene de abajo en zonas de operaciones. Básicamente son artefactos explosivos improvisados que nos ponen en zonas de paso obligado. El BMR está relativamente preparado para ello y el nuevo vehículo será mejor, sobre todo tecnológicamente. El BMR ha sido mejorado, pero necesitamos el 8x8 para esos escenarios». Por ello, la Brigada tiene ahora mayores capacidades para ir a más escenarios. Además, ha habido un incremento en el personal del acuartelamiento, así como una mayor tecnificación y exigencia en la preparación.

El Ejército está en plena adaptación de las instalaciones del cuartel para cubrir las necesidades que incorporan los nuevos vehículos. Ello implica una nueva gasolinera, un escalón de mantenimiento, un aparcamiento para los BMR– que comparten espacio con las 'mulas', es decir, los vehículos ligeros que los paracaidistas meten en los helicópteros– que serán sustituidos en una segunda fase por el 8x8, así como la construcción de una pista todoterreno para la instrucción. Todo ello junto a las pistas de obstáculos, un campo de tiro de fusil de 100 metros más otro campo de pistola que también utiliza la Guardia Civil y la Policía Local, seguida de la zona de formaciones, una torre multiusos en la que entrenan el descenso rápido por cuerda o una pista portuguesa para entrenar la fuerza, entre otros, que hace del cuartel de Santa Bárbara un espacio inmensamente grande.

Con la llegada de los BMR la Bandera se ha reencontrado, aunque con mejoras, con los vehículos que lideraron las operaciones de Afganistán, Irak, Kosovo, Bosnia o Líbano. «Cuando vamos a ser destinados a una operación lo solemos saber con seis meses de antelación, para prepararnos», explica Gamez, que ante esta transformación del Ejército indica que «nunca lo he visto parado. Hay que evolucionar y nos adaptamos a las misiones. Nos subimos a nuevos vehículos, pero mantenemos la esencia. Nuestro principal valor es la persona». Los nuevos vehículos protegen también desde abajo, de tal forma que «un explosivo puede destrozarte el coche, pero no a la gente que va dentro», explica Gamez. «Antes se combatía en campo, ahora hay una amenaza híbrida, es decir, mayor en la zona civil, en la que no sabes de dónde vendrá el enemigo o la amenaza y a la que no se entra con cadenas para no atemorizar».

Nuevos conductores y tiradores
La Unidad Paracaidista, según las palabras del Coronel Sánchez-Tembleque, se centraba mucho en dos objetivos: en objetivos de infantería ligera paracaidista (lanzamientos desde avión o desembarcos con helicópteros) o en operaciones militares en tierra básicamente a pie. Ahora, como Brigada Orgánica Polivalente, se tendrán que centrar en otro tipo de despliegues con mayores frentes y profundidades, «adaptarnos técnicamente al nuevo vehículo, formar conductores, hacer tiradores, operar desde un vehículo protegido».

Por ello, la III Bandera sigue siendo la que era, pero con vehículos, «por lo que vamos instruyendo a conductores, tiradores y vamos formando también para su mantenimiento» a la tropa en la que ahora todos cursan ingeniería y la carrera militar para acceder al Ejército. «Nuestros paracaídas nos dan la capacidad de proyección por lo que nos preocupamos de su mantenimiento. Ahora, además, miramos los vehículos».

Con la organización de la BOP el mayor cambio ha sido la creación del Regimiento sobre la base de la III Bandera, que nació en Murcia en el 1960 y ha estado en operaciones especiales como Sáhara, Bosnia o Kosovo.

Entrenando para saltar al vacío
La zona de instrucción de salto con la que cuentan en el cuartel de Santa Bárbara permite a los paracaidistas ensayar los saltos desde una cabina similar a la del avión con el que trabajan. Actualmente, en el Hércules 64, uno de los aviones utilizados, caben alrededor de 60 personas. Sin embargo, el Ejército del Aire cuenta con el Airbus A-400, que tiene una capacidad para 120 personas más o menos, aunque se siguen haciendo pruebas con él y en estos momentos sólo permiten que suban 80 militares.

Los paracaidistas se lanzan desde dentro de la cabina al vacío, con la ayuda de los compañeros. Sería fácil distinguir a un militar de la Brigada Paracaidista del resto sólo observando el casco que utilizan, algo más recortado por la parte trasera, de manera que resulte más práctico que el resto para que las bandas del paracaídas no choquen con él. Dentro de la Brigada hay una unidad dedicada a mantener la actitud paracaidista. Para un paracaidista lo más importante es saber equiparse.

Finalmente, los paracaidistas saltan desde la cabina por un cableado al que van sujetos, equipados con todo lo que utilizarían en un salto normal. La media de edad de la tropa se sitúa en 27 años y recibe una instrucción refleja, ya sea de día o de noche, en busca de una respuesta instintiva, que no requiera pensar. La Unidad nació en 1953 y un año después dio el primer salto. Nació con una necesidad en la guerra de Ifni. Entonces, se trataba de una unidad de gente joven y rompedora. Y la guerra se ganó.

La primera mujer, hace 25 años
Este año la mujer celebrará sus bodas de plata como parte de la Brigada Paracaidista. En el mes de octubre, habrán pasado 25 años desde que María de los Reyes Mendoza Trujillo ingresó en el Batallón de Instrucción Paracaidista para realizar el Curso Básico de Paracaidismo, convirtiéndose de este modo en la primera mujer en obtener dicho título, y en la primera mujer de la BRIPAC. Todos los paracaidistas, una vez que ingresan en el Ejército, asumen un compromiso inicial de dos años.

Desde 1978 se permite a la mujer ejercer el derecho a la defensa de España, que queda recogido en el artículo 30 de la Constitución Española. Sin embargo, sigue existiendo la restricción que podía dar acceso a las mujeres a las academias militares y que se elimina en 1989, aunque limitando todavía los destinos a ocupar, por lo que no podían pertenecer a unidades especiales. Será en 1992 cuando se abrán todas las puertas a las mujeres, permitiéndose su ingreso en tropa, y cuando aparece la aspirante María de los Reyes Mendoza, la primera Dama Legionaria Paracaidista en la BRIPAC.

Una Bandera paracaidista está compuesta por una plana mayor y cinco compañías. En la III Bandera, el 10% son mujeres.

Un año de conmemoraciones dentro de la Brigada Paracaidista y, más concretamente, dentro de la III Bandera, ya que hace menos de un mes falleció el Comandante Manuel Echanove Goñi, fundador y primer jefe de la III Bandera, también denominada Ortiz de Zárate, en memoria del teniente caído en la Guerra de Ifni. Echanove murió a punto de cumplir un siglo de vida.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook