La Guardia Civil desarticuló ayer una organización delictiva dedicada a cometer robos en diversas iglesias de la Región de Murcia, como la de La Ñora, Cobatillas, La Cueva, Las Torres de Cotillas, Cieza y Cehegín. También asaltaban centros religiosos de otras provincias cercanas como Alicante, Valencia y Cuenca.

La llamada Operación Cepillo se ha saldado con la detención de cinco de los integrantes de la banda, todos ellos naturales de Cieza y con edades comprendidas entre los 20 y los 25 años. Todos poseen numerosos antecedentes por la ejecución de diferentes delitos cometidos contra el patrimonio con anterioridad.

Hasta el momento se les han imputado más de una veintena de robos con fuerza en centros religiosos de distintas ciudades, además de un delito de sustracción de vehículo en grado de tentativa.

Inicio de la investigación

La Operación Cepillo comenzó hace un mes aproximadamente, cuando la Guardia Civil comenzó a tener conocimiento de que se estaban cometiendo varios hurtos en iglesias y después de que varios párrocos mostraran su preocupación. Se llegó a crear un ambiente de alarma social entre los miembros de la comunidad religiosa, hasta tal punto que alguno de ellos ha afirmado que todavía no se ha recuperado del impacto que le provocó ver su Iglesia destrozada.

Fruto de las primeras pesquisas policiales, los agentes investigadores descubrieron que detrás de los robos se encontraba una banda formada por jóvenes de no más de 25 años. Así, iniciaron dispositivos de vigilancia y seguimiento tanto de los presuntos autores como de los centros religiosos, con el fin de conocer completa y minuciosamente la estructura y organización del grupo. Gracias a esta vigilancia, uno de los delincuentes fue sorprendido in fraganti a mitad de la noche mientras cometía un robo en el centro religioso de La Ñora.

De este modo, y después de realizar todas las inspecciones oculares pertinentes y de la compleja investigación realizada, la Guardia Civil decidió que tenía indicios concluyentes para determinar que los integrantes de esta banda son los presuntos autores de un elevado número de delitos contra el patrimonio cometidos en distintas localidades de la Región y provincias limítrofes. Todos ellos han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción de Murcia.

Gracias a estas detenciones los párrocos de la Región podrán estar tranquilos. Fuentes de la Guardia Civil aseguran que no creen que se produzcan más robos de este tipo.