El presidente territorial de Caja Mediterráneo (CAM) en Murcia y vicepresidente de la entidad, Ángel Martínez, reconoció ayer que las fusiones en las que están inmersas las cajas de ahorros llevará aparejados "ajustes" en las plantillas, pero aseguró que CAM no reducirá personal "de golpe, sino en un plazo de entre tres y cinco años". Según la previsiones del Banco de España, las alianzas entre las entidades supondrán un recorte de personal entre el 15 y el 20%, mientras que el número de oficinas se recortará entre el 20% y el 25%.

Durante una visita a Lorca y a preguntas de los periodistas, Ángel Martínez explicó que la "concentración" de las cajas "busca eficiencia y, evidentemente, habrá ajustes", aunque matizó que en el caso de la Región "no hay coincidencia entre unas entidades y otras, no habrá duplicidad y no se dará ese primer problema de tener que cerrar oficinas".

No obstante, Martínez añadió que "sí que habrá que ir ajustando las plantillas mediante el diálogo y el acuerdo con los sindicatos, pero sobre todo buscando jubilaciones anticipadas y esa serie de posibilidades".

Ese proceso, según el presidente territorial de la CAM ,"no va a ser de golpe", sino que se desarrollará "a lo largo de los tres o cinco próximos años, lo que permite un ajuste más real en todos los sentidos".

Sobre el sistema de "fusiones frías" entre las cajas de ahorros, Martínez opinó que "era necesario y conveniente reafirmar la fortaleza de las entidades financieras" y añadió que esta opción ha permitido a las cajas "fortalecer su capital, su capacidad de ir a los mercados y de dar créditos, que es de lo que se trata, de mejorar el crédito como elemento fundamental para recuperar la actividad económica".

CAM se unió a finales de mayo por el Sistema Institucional de Protección (SIP) a Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura para crear el tercer grupo de cajas de ahorros del país.

También Caixa Penedés, que constituirá un SIP con Cajamurcia, Caja Granada y Sa Nostra, estudia recortar la plantilla total en unas 1.000 personas.

El Banco de España cree que las alianzas y fusiones de las cajas de ahorros provocarán un recorte de hasta el 20% en su número de empleados, es decir, el despido o prejubilación de hasta 26.500 trabajadores de los cerca de 132.000 de conforman sus plantillas. Así lo indicó ayer el subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, durante su comparecencia a puerta cerrada en la subcomisión de Economía del Congreso de los Diputados para explicar la intervención de CajaSur y su toma de control por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que preside.

El pasado año, el escenario económico y la crisis provocaron que las cajas de ahorros redujeran en 2.500 su número de trabajadores y cerrasen casi 800 oficinas, hasta quedar en 24.200 sucursales.