La consejería de Sanidad, a través de la dirección general de Salud Pública, ha cerrado un matadero clandestino en el municipio de Murcia en el que se llevaban a cabo matanzas de animales y el posterior despiece de la carne para consumo humano sin contar con los permisos necesarios. Asimismo, las instalaciones presentaban importantes deficiencias higiénico-sanitarias, por lo que no se cumplía con la normativa existente.

En la actuación, que tuvo lugar la pasada semana, los inspectores sanitarios se incautaron de un total de 360 kilos de carne, de la cual 312 eran de cordero y 48 de ave. Productos que posteriormente fueron destruidos.

Se trata de una de las actuaciones más destacadas de las que se han llevado a cabo durante los primeros meses de este año 2008, ya que la última operación que se realizó contra un matadero clandestino en la Región, y que concluyó con su cierre, tuvo lugar hace cuatro años. Además, según indicaron fuentes sanitarias, el matadero estaba adherido a un supermercado, por lo que la carne no fue distribuida entre varios establecimientos, sino que se vendía solamente en éste.

Sello falsificado

El director general de Salud Pública, Francisco García, explicó que "en total han sido decomisadas cuatro canales de ovino, 15 corderos y seis pavos". Esta carne contaba además con un sello falsificado, muy similar al que utiliza la inspección oficial, "con el que se intentaba dar carácter de validez", dijo García, por lo que se procedió a su destrucción. Los servicios de Salud Pública clausuraron este matadero clandestino en el que cada semana se sacrificaban animales para la posterior venta de la carne.

Dentro de las inspecciones que se han realizado desde el pasado mes de enero se han obligado ocho ceses de actividad, el matadero mencionado, una carnicería, cuatro establecimientos de comidas preparadas y dos relacionados con el sector hortofrutícola.

Por ello, la consejera de Sanidad, María Ángeles Palacios, quiso trasmitir un mensaje de tranquilidad a los ciudadanos "ya que se trabaja para verificar que los productos cumplan los requisitos de calidad". En este sentido, explicó a LA OPINIÓN que "se controlan todas las medidas, tanto en lo referido a etiquetado como los sellos oficiales". Así, recordó que "recientemente hemos acogido el Congreso Internacional de Seguridad Alimentaria en el que profesionales europeos han puesto de relieve las directrices que se deben seguir para realizar estos controles, así como las normas que deben seguir los gerentes de los mataderos", a lo que añadió que "el matadero clandestino que ha sido clausurado es un caso excepcional, ya que por lo general se cumplen las normas y el último que se cerró fue en el año 2004".

Venta de productos cárnicos

El director de Salud Pública subrayó que actualmente el expediente se encuentra en proceso de ejecución y que "por precaución" se inmovilizó toda la carne y se destruyó. Aunque el matadero ha sido cerrado, el supermercado que se servía de la carne de las matanzas que se realizaban continúa con su actividad, pero se le ha cesado la venta de productos cárnicos. "En el caso de que hubiera otro problema, se estudiarían las posibles acciones", dijo García.

En cuanto a las inspecciones que se realizaron el pasado año, la dirección general de Salud Pública ha cerrado recientemente las infracciones del periodo 2007. A pie de calle se hicieron más de 5.000 inspecciones, a las que se suman otras 7.500 que tuvieron lugar en empresas que trabajan en el inicio de la cadena de producción. Además, durante todo el año 2007 se abrieron 320 expedientes, de los cuales una treintena acabaron con el decomiso de los productos alterados.

Respecto a las cantidades, el pasado año se decomisaron y destruyeron en la Comunidad Autónoma 29.790 kilos de alimentos y 75 envases de tinta. En el 99,57% de los casos los alimentos se retiraron del mercado al no considerarse aptos para el consumo humano, mientras que sólo el 0,43% restante tuvo como desencadenante la falta de documentación sanitaria que demostrara la procedencia o garantizasen la calidad de esos productos.

Según los datos aportados desde la dirección general de Salud Pública de la consejería de Sanidad, de los cerca de 30.000 kilos de alimentos que fueron decomisados, 19.821 fueron de pimentón en diversas fábricas de especias; a éstos le siguieron 2.916 de productos de pesca en almacenes polivalentes, 1.190 en industrias y 13 kilos en comedores colectivos; 2.400 kilos de aceitunas y encurtidos; 1.086 de bebidas, también en almacenes polivalentes; 713 kilos de semiconservas en distintas fábricas; y 550 de mariscos y crustáceos en industrias de pesca.

A todos estos alimentos se unen también 391 kilos de carne de ovino y caprino en establecimientos cárnicos, comedores y grandes superficies; 252 de porcino en comedores, grandes superficies, almacenes y minoristas; 54 kilos de carne de vacuno en grandes superficies y almacenes polivalentes, 68 de ave y 66 de otros productos cárnicos en grandes superficies.

Con este tipo de acciones se extreman las precauciones a la hora de controlar la calidad de los alimentos que se encuentran en el mercado y los que están pendientes de salir a la venta desde los almacenes y fábricas de manipulado, por ello la Consejería ha aumentado de forma considerable las inspecciones en los comercios.