La jefatura provincial de Tráfico comenzará en los próximos días la instalación de seis nuevos puntos fijos de control de velocidad en la Región, para terminar el año con 16 en funcionamiento. Los nuevos radares se instalarán en tres puntos conflictivos de la demarcación de carreteras de la Comunidad Autónoma: en las autovías del Mediterráneo y de Madrid, así como otro en las inmediaciones de un túnel de la MU-30 (El Palmar-Alcantarilla), un 'punto negro' en el que varias personas han perdido la vida en accidentes causados por circular a una velocidad inadecuada.

Los proyectos para su instalación ya están redactados y aprobados. La jefatura provincial de Tráfico espera que tras su colocación en las próximas semanas, puedan empezar a funcionar antes de que termine el año.

Como los diez puntos de control de velocidad que ya están instalados en la Región, los nuevos estarán perfectamente señalizados, porque el objetivo de Tráfico no es 'cazar' a conductores, sino evitar el exceso de velocidad en 'puntos negros' -en los que se han producido tres accidentes mortales en un año- de la Región.

Asimismo, con la puesta en marcha de estos seis puntos de control -en los que irán rotando dos radares de forma aleatoria-, se completa el plan de tres años de la dirección general de Tráfico para instalar en España casi 200 dispositivos fijos para medir la velocidad y sancionar a los infractores.

'Puntos negros'

Según informaron fuentes de la jefatura superior de Tráfico, la Comisión regional de Seguridad Vial acordó instalar los nuevos puntos de control, a sugerencia de la Comunidad Autónoma, en el kilómetro 10 de la MU-602, de Fuente Álamo a Cartagena, en las inmediaciones de las instalaciones de General Electric; también en el kilómetro 10 de la C-3314, de Caravaca de la Cruz a Villena, en sentido a la Venta del Olivo; y en la comarcal 3211, la carretera de Águilas a Caravaca, en el kilómetro 75 en dirección a este último municipio.

En cuanto a las carreteras del Estado, los radares se situarán en la autovía de Madrid, a la altura del Puerto de la Cadena en dirección a Cartagena; en el túnel de Lorca de la autovía del Mediterráneo, en sentido a Almería; y en las inmediaciones de otro túnel, en este caso de la MU-30, entre la pedanía murciana de El Palmar y Alcantarilla. Hay que recordar que en la A-30 ya existían otros dispositivos similares en el Puerto de la Cadena, en dirección a Murcia; y en las inmediaciones de las salidas de la autovía hacia las localidades de Archena y Blanca. En cuanto a la A-7, tiene puntos de control de velocidad en el túnel de Lorca, en sentido Cartagena; y en los puntos kilométricos 758 y 764.

En cuanto a las carreteras secundarias que ya cuentan con radares fijos, se encuentran los situados en la comarcal 3319, que une la autovía de Madrid con San Javier, a la altura de Balsicas (kilómetro 17); en la C-3211, de Lorca a Águilas, en el kilómetro 80; en la autovía del Noroeste, en el tramo entre Javalí Nuevo y Albudeite; y en la Vía Rápida de La Manga (MU-312, en el punto kilométrico 18).