Los trabajadores insisten en que el PSOE medie con Sepes, dependiente del Ministerio de Vivienda, para que el traslado de la fábrica sea posible, como única posibilidad para evitar el expediente de regulación de empleo (ERE) que se cierne sobre los cerca de 250 empleados de Zincsa.

De hecho, exigen que Sepes se reúna con una representación de los trabajadores, hasta el punto de que aseguran que no depondrán su encierro hasta que no se les dé fecha y hora para la reunión.

Fue sobre las 11.15 horas cuando una decena de trabajadores, con el presidente del comité de empresa de Zincsa, Juan Paredes, a la cabeza, se presentó en la sede de la oficina del candidato del PSOE en Cartagena, ubicada en el primer piso de la calle Manuel Tolosa Latour, exigiendo hablar con él.

Según fuentes consultadas por Europa Press de la propia oficina del candidato, los trabajadores entraron armando alboroto, cogiendo un extintor que vaciaron en la antesala, así como amedrentando a la empleada de la limpieza que en ese momento estaba en la sede. Además, también rompieron un cristal en una obra que se está realizando en el descansillo de la planta, pero fuera de la oficina.

Aunque en un primer momento los trabajadores lograron su objetivo de entrevistarse con el candidato socialista a la Alcaldía de Cartagena, Ignacio Segado, sobre las 14.00 horas llegó la número dos de la lista municipal y actual portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en la Asamblea Regional, Teresa Rosique, con quien a las 15.00 horas estaban todavía reunidos.

Los trabajadores están esperando a conocer el compromiso que Rosique les transmita sobre este asunto, antes de tomar una decisión sobre si abandonan la oficina del candidato del PSOE a la Alcaldía de Cartagena o adoptan otras medidas.