En el acto de colocación de la primera piedra en el paraje del Benzal, que llevaron a cabo el titular de ese departamento, Antonio Cerdá, y el alcalde de Mazarrón, Francisco Blaya, el consejero explicó que tendrá una capacidad para depurar mil metros cúbicos diarios.

Lo hará con un sistema de tratamiento terciario que garantiza agua saneada para 8.000 habitantes, aunque en la actualidad Cañada de Gallego tiene censados menos de 3.000, por lo que el resto podrá ser reutilizada por la comunidad de regantes de Mazarrón.

Cerdá recordó que "en la región de Murcia se reutilizan 107 hectómetros cúbicos al año, el 25 por ciento" de todo lo que se hace en España en este terreno.

Por su parte, el grupo de vecinos de la pedanía que presentó un recurso contencioso administrativo contra el acuerdo de la junta de Gobierno local que decidió la nueva ubicación de esa depuradora volvió a expresar su protesta, fundamentalmente por el perjuicio que dicen que causa a los propietarios de terrenos colindantes.

En su opinión, existe también trato de favor a Pedro Sánchez, suegro del alcalde, con tierras que lindan con la actual balsa adonde van a parar las aguas fecales de al menos la mitad de las viviendas de Cañada Gallego desde 2002, donde inicialmente se iba a construir la depuradora.

Así mismo, se quejan del "desmesurado" gasto que va a ocasionar la depuradora, en lugar del que supondría ampliar la citada balsa, entre 150.000 y 300.000 euros.

Estos vecinos señalan que el alcalde retiró el proyecto de ampliación y propuso uno nuevo alejado de las tierras de su suegro que está a escasos 500 metros de la playa, y que la nueva depuradora servirá más para intereses urbanísticos que para las necesidades de la población de ese núcleo de población.

Los vecinos presentaron un recurso ante los tribunales, aún por resolver, contra el acuerdo de la junta de Gobierno de 2005, porque otra anterior, de 2004, aprobó las bases del concurso del proyecto y ejecución de las obras de "ampliación" de la depuradora, cuando luego se aprobó otra ubicación y una nueva construcción.

Preguntado por ello, el consejero dijo que sólo era una balsa.

En cuanto a la proximidad a la playa de la nueva depuradora, arguyó que la nueva planta tiene aprobado el preceptivo estudio de impacto ambiental.