Según esta organización, de este modo crean "un mundo sombrío edificado sobre el miedo y la desconfianza hacia nuestros propios vecinos y conciudadanos".

Además exigen la demolición de los muros de hormigón, "así como la depuración de las responsabilidades a que hubiera lugar por parte de promotores, constructores, técnicos y políticos que hayan realizado o consentido la construcción del muro, conforme se establece en la Ley del Suelo y en el Código Penal".

Puntualizan que "la empresa Polaris se arroga una potestad que ni tiene ni puede tener, al amurallar y privatizar unas ciudades de nueva planta que son de dominio público, desde el momento en que sus calles, plazas, jardines, equipamientos e infraestructuras también lo son, requisito sine qua non que impone la legislación española y autonómica para poder urbanizar y edificar".

"El muro de hormigón con el que Polaris está cercando sus urbanizaciones como si fuesen guetos segregados del resto del territorio no es propio de una sociedad democrática y pacífica, sino más bien de una sociedad dividida y en guerra y sus precedentes más próximos y deleznables son el muro de Berlín y el construido por Israel en Gaza y Cisjordania", concluye esta plataforma.