"No nos podíamos creer lo que había pasado, ya que no pensamos que pudiera tener una consecuencia tan grave", explica una mujer que ayer llegó a Murcia a las 22.37 horas, y que viajaba en el tren siniestrado. Este era el comentario unánime de los pasajeros murcianos, quienes al poco de salir de Alicante sintieron un golpe, que ha tenido consecuencias trágicas, pero que también ha afectado al tráfico ferroviario, ya que todos los trenes sufrieron ayer retrasos.

Juan Antonio no se lo podía creer: "Y tampoco pude decirle nada a mi familia, ya que agoté la batería y estaba incomunicado". Para este joven murciano lo peor de todo fue lo que vio al poco de bajar del tren en el que viajaba: "El cadáver de uno de los fallecidos, por lo que inmediatamente me volví a subir al vagón. Pero por la impresión tenía miedo a quedarme dentro, pero también a quedarme fuera. No sabía qué hacer", relata Juan Antonio, quien todavía se mostraba impresionado por el suceso. "Fue una sensación rara, como si hubiéramos pasado por encima de un saco de piedras durante varios metros, hasta que frenó en seco".

También este joven pasajero recuerda la forma en la que les trasladaron a los viajeros a otro tren, ya que la vía estaba cerrada: "Varios operarios de Renfe nos llevaron a los viajeros en fila india por las vías indicándonos el camino hasta que nos subimos a otro tren", recuerda Juan Antonio.

Fernando Pagán estaba, por el contrario, muy malhumorado, ya que además del susto, tras arrollar el vehículo en Alicante, tuvo que rascarse el bolsillo, "ya que en Renfe me dicen que la única forma que tengo de acercarme a Cartagena es en el Talgo, y de la otra forma me subía al regional, que es mucho más barato". Entre tanta angustia María, quien se subió al tren tras reanudar el trayecto el nuevo convoy preguntó: "¿Es que ha habido un accidente?".