Dos personas, un hombre y una mujer, fueron detenidas ayer por la Guardia Civil al resistirse a desalojar el puente de El Estacio donde los vecinos de La Manga Norte, en San Javier, hicieron una protesta que provocó retenciones de hasta doce kilómetros.

La manifestación, en la que participaron unos 200 vecinos, comenzó a las 17.30 horas, pero los efectivos de la Guardia Civil no desalojaron a los vecinos hasta casi tres horas después, pese a que la protesta era ilegal ya que no había sido autorizada por la Delegación del Gobierno, confirmaron a este diario los propios vecinos.

La asociación de vecinos de La Manga Norte, colectivo que aglutina a más de una treintena de comunidades de propietarios de la zona, decidió celebrar la manifestación en una asamblea anterior que convocaron por la mañana. "La playa está llena de basura y de mierda. Los pescadores lo dejan todo hecho una porquería. Hay algas por todas partes, no recogen la basura y tampoco han fumigado en lo que llevamos de verano", explicó a esta redacción la portavoz vecinal de La Manga Norte, Juani Ferrer.

Mientras la representante vecinal hacía estas declaraciones, decenas de coches se encontraban taponados por los vecinos que bloqueaban el puente de El Estacio impidiendo la circulación. "Playa limpia", gritaron algunos de los residentes que arrojaban restos de algas que habían traído desde la playa para depositarlas sobre la carretera del puente.

"En vez de poner otras imágenes, la televisión debería de mostrar la basura que nos rodea. Vivimos peor que los animales. A lo largo del canal de El Estacio hay pulgas, mosquitos y ratas como conejos", señaló Francisco José Martínez, un vecino de la urbanización 'Bahía Playa', situada a la derecha del canal.

Mientras los vecinos gritaban: "Alcalde marrano, limpíanos la playa", los conductores de los vehículos empezaron a bajar de sus coches para increpar a los manifestantes pidiéndoles que les dejaran pasar. Uno de los agentes de se dirigió a los vecinos, micrófono en mano para pedirles que desalojasen la zona. "Hay un señor que necesita pincharse su dosis de insulina y aquí hay mucha gente que no tienen nada que ver con este litigio", les dijo.

Pero, los manifestantes no se movieron hasta que no vieron aparecer a una quincena de agentes enviados desde el Cuartel de El Algar para desalojarlos.