La productividad del agua del riego en la región de Murcia multiplica aproximadamente por 3,5 a la nacional. En concreto, el producto generado por cada metro cúbico de agua se eleva a 2.580 euros en el conjunto del sector agrario regional, frente a los 720 euros correspondientes a la agricultura española. Ésta es una de las conclusiones incluidas en el libro 'La economía en la región de Murcia. 20 años de autonomía', que se presentó ayer en la facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Murcia.

La publicación, que ha sido editada por el instituto Cajamar y coordinada por el catedrático José Colino, recoge datos estadísticos de interés, como que el consumo de agua de riego en la Región es de 2.100 metros cúbicos por hectárea, cantidad sustancialmente más baja que en el conjunto de España, donde se sitúa en 6.000 metros cúbicos. Al respecto, en el capítulo dedicado al medio ambiente, el autor, José María Martínez, indica que "sin duda, gran parte de ese diferencial se explica por el hecho de que el precio del agua es cinco veces superior en el sector regional, lo que estimula la utilización de sistemas de riego que reduzcan los requerimientos de agua por unidad de producto y superficie".

Según el INE, la cuota de la Región en el consumo total nacional de agua para riego era de un 2 por ciento en 1999, mientras que la participación regional en la producción agrícola se cifró en un 7 por ciento, lo que demuestra, según el autor, que "es evidente que la eficiencia en la utilización del agua es considerablemente mayor en el sector murciano que en el nacional". El libro pone de manifiesto que Murcia es la comunidad española con un precio medio más alto del agua y una de las que tiene un canon de depuración más elevado. Además, destaca que en la actualidad, como ocurrió el pasado verano, se han generalizado las restricciones que la Mancomunidad de los Canales del Taibilla "se ha visto obligada a imponer a sus usuarios, generando serios estrangulamientos en una serie de importantes actividades productivas, entre las que cabe destacar la construcción y la industria agroalimentaria".

En el capítulo sobre agricultura, elaborado por José Colino, se resalta que, según la información facilitada por el INE, la superficie de regadío en la Región ha aumentado en 53.000 hectáreas, lo que "ha provocado que su peso se haya doblado, pasando de un 20 a casi un 40 por ciento entre 1982 y 1999". Colino comenta que las tres cuartas partes de las explotaciones murcianas poseían en 1999 tierras de regadío, lo que pone en evidencia que sin agua es muy difícil garantizar su viabilidad económica. Además, señala que el 55 por ciento de las explotaciones disfrutan de suficiente agua, por lo que casi la mitad de la superficie agraria regable "tiene un número y volumen de riegos que limitan la intensidad de sus cultivos". Colino asegura que la "eficiencia del agua sólo puede garantizarse mediante un mercado que, cualquiera que sea el grado de regulación por parte de las administraciones públicas, de lugar a un único precio para todos los demandantes".