Transporte
La Zona Azul podría implantarse cada verano en La Manga y Cabo de Palos
Es una de las medidas que el Ayuntamiento se plantea para facilitar la movilidad y el aparcamiento en núcleos en los que la población estival más se dispara

La Zona Azul se implantaría entre Cabo dePalos y parte de La Manga para facilitar la movilidad y el aparcamiento. / Iván Urquízar
Irene Cuestas
El Ayuntamiento de Cartagena estudia implantar una zona azul en Cabo de Palos y en el tramo de La Manga correspondiente al término municipal durante la temporada de verano, con el objetivo de dar salida al colapso de aparcamiento que sufre la zona especialmente durante los meses de junio, julio y agosto. Así lo ha confirmado Carlos de Haro, presidente de la Junta Municipal de La Manga, quien explica que la medida busca dar rotación a las plazas disponibles "Esta medida daría rotación; los coches aparcan y desaparcan, no se pueden quedar durante mucho tiempo en la zona azul".
Se trata de zonas difíciles, un espacio que no se puede ampliar. "No podemos dar más espacio, por lo que hay que ver otras alternativas para mejorar el tema del aparcamiento y el tráfico", señala.
El problema de fondo es el desequilibrio poblacional entre las diferentes temporadas. Cabo de Palos, incluyendo la zona de Calaflores, tiene censados 1.800 habitantes, pero en temporada estival la cifra se dispara hasta los 30.000. En La Manga la situación es similar: frente a los 5.300 residentes que suman la parte de Cartagena y la de San Javier, en verano la zona llega a recibir entre 250.000 y 300.000 personas.
Cabo de Palos tiene censados 1.800 habitantes, pero en verano la cifra se eleva a 30.000
"El incremento estacional es grandísimo y el espacio es el que hay", resume el presidente de la Junta Municipal que precisa que la zona azul se limitaría exclusivamente a los meses de verano: "En la época no estival al final perjudicaría a los habitantes del pueblo".
La propuesta, todavía en fase de estudio, contemplaría también zonas verdes y plazas reservadas para residentes, aunque su desarrollo definitivo está aún por concretar.
Este verano ya se han puesto en marcha otras medidas para tratar de aliviar la presión sobre el aparcamiento. En Cabo de Palos se han creado 20 nuevas plazas en el aparcamiento disuasorio. La iniciativa se ha complementado con un servicio de lanzaderas que conecta el aparcamiento con distintos puntos del núcleo llegando incluso hasta el faro.
De Haro considera que este modelo podría trasladarse también a La Manga, aunque reconoce las limitaciones de espacio del núcleo. "No sabemos con qué resultado, pero vamos a luchar por ello".
Además, también se estudia la creación de un tercer carril reversible en el acceso a La Manga, cuyo sentido de circulación se modificaría en función de la franja horaria para facilitar la entrada y salida y mejorar la fluidez del tráfico en uno de los principales puntos de congestión durante el verano.
De cara a las próximas temporadas de verano en La Manga y Cabo de Palos, se estudian nuevas medidas para mejorar la movilidad, entre ellas el refuerzo de los servicios de autobús nocturno de la línea 43, que quedan constantemente colapsados durante los fines de semana.
En definitiva, para las siguientes temporadas De Haro apuesta por abordar de forma conjunta los problemas de movilidad que se repiten cada verano: "Los problemas hay que reconocerlos y mejorarlos", señala..
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