Política
Salinas y Sánchez del Álamo se retractan y votarán 'no' a la moción de censura en Cartagena
La decisión de los exconcejales de Vox se produce tras la expulsión de los ediles Gonzalo López Pretel y Diego Lorente del Gobierno local

Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo / L.O.
Los exconcejales de Vox Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo se echan atrás en la moción de censura contra Noelia Arroyo en Cartagena. Eso afirman este miércoles, idea que deberán mantener el próximo 2 de junio, pero cabe recordar que son los mismos que el pasado viernes participaron en la primera reunión del ejecutivo de Giménez Gallo, y para más inri, Salinas se mostraba hoy "ilusionado" con la nueva etapa política que acaba de emprender en una entrevista con La Opinión.
A través de un comunicado conjunto, han anunciado que descartan apoyar a MC, PSOE y Sí Cartagena en su movimiento para sacar a la alcaldesa del Gobierno municipal. Esta decisión se produce horas después de que la regidora del PP hiciera público que expulsa del Ejecutivo local a los dos ediles de Vox que permanecían en el equipo de la mandataria con atribuciones en el Ayuntamiento, Gonzalo López Pretel y Diego Lorente. Ambos ediles afirmaron en reiteradas ocasiones que los motivos que les llevaron a firmar la moción era la mala gestión de las arcas municipales, sin embargo, este hecho queda ahora en segundo plano para los concejales, cuando se han 'cobrado' su particular trofeo: las cabezas de López Pretel y Lorente.
En el escrito, ambos agradecen a la regidora que haya entendido "finalmente" que la permanencia de Gonzalo López Pretel al frente del Gobierno municipal era "perjudicial para Cartagena y para el conjunto de los cartageneros".
Según sostienen, llevaban tiempo denunciando una situación derivada de "su mala gestión política" y de las "innumerables quejas vecinales" registradas durante los últimos años.
Salinas y Sánchez del Álamo aseguran que su salida del Grupo Municipal de Vox no se produjo por discrepancias ideológicas, sino porque consideraban que quienes representaban a Vox Cartagena, Vox Murcia y Vox Asamblea Regional "habían dejado de representar los valores y principios" por los que decidieron integrarse en el proyecto político y encabezar la candidatura municipal de 2023.
Los exintegrantes del grupo municipal afirman además que, durante este tiempo, escucharon "constantes queja" de ciudadanos, colectivos y afiliados sobre la gestión —o, según remarcan, la "ausencia de gestión"— de quienes dirigían el partido y ocupaban responsabilidades de gobierno.
A su juicio, Cartagena "no podía continuar soportando" una situación política que perjudicaba a los vecinos y dificultaba el funcionamiento del Ayuntamiento.
En el comunicado explican que, al comprobar que no existía voluntad de apartar a determinadas personas de las responsabilidades de gobierno, estudiaron la posibilidad de impulsar una moción de censura para apartar a Gonzalo López Pretel del Ejecutivo municipal, reconociendo así que han utilizado a MC, PSOE y Sí Cartagena con la única intención de conseguir hacer a la alcaldesa ceder ante sus pretensiones.
Asimismo, aseguran que las conversaciones y negociaciones relacionadas con esa posible moción de censura fueron iniciadas por Rubén Martínez Alpañez, portavoz del Grupo Parlamentario de Vox en la Asamblea Regional, junto a miembros de la dirección nacional del partido. Por ello, consideran “absolutamente falso” el relato que, según denuncian, se ha intentado trasladar públicamente para desvincular tanto al dirigente regional como a la estructura nacional de Vox de esos contactos políticos. Si bien fue el propio Salinas, quien hace unos meses reconoció a viva voz en un Pleno municipal que la persona que tenía conocimiento de estos contactos era Antelo.
No obstante, tras la decisión de la alcaldesa de cesar a López Pretel del Gobierno municipal, ambos entienden que la situación política “ha cambiado sustancialmente”.
También señalan que, en un contexto nacional marcado por la “incertidumbre política”, la “preocupación social” y el “desasosiego” ciudadano, comprenden la inquietud existente en Cartagena ante la posibilidad de abrir una etapa de inestabilidad institucional o facilitar la entrada del PSOE en el Gobierno municipal. Sin embargo, el propio Salinas afirmó este martes a La Opinión que junto al PSOE "no me voy a sentir extraño entre ellos, sino un miembro más de un gran equipo que llega con ganas, ilusión y un gran proyecto para construir la mejor Cartagena posible".
Por todo ello, Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo consideran que “lo más responsable y beneficioso para Cartagena” es mantener la estabilidad institucional durante el resto de la legislatura y anuncian que no votarán a favor de ninguna moción de censura al entender que, en las circunstancias actuales, es “la decisión más adecuada para el interés general de la ciudad”.
- Una moción de censura que acabará en los tribunales
- Mercadona abre en Cabo de Palos uno de sus mayores supermercados
- Maniobra de Salinas y Sánchez para evitar el Pleno de la moción de censura
- Agua Bar, Equilibrio, La Calle… la noche perdida de Cartagena que muchos todavía no han olvidado
- Sánchez del Álamo entregó un papel manuscrito de Salinas para retractarse de la moción de censura en Cartagena
- La guerra por Whatsapp durante el intento de moción de censura de Cartagena
- Los dos concejales de Vox registran un escrito para que se mantenga el debate y la votación de la moción de censura en Cartagena
- La botadura del submarino Peral, con muñecos de Playmobil