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Análisis político

La moción de censura a Noelia Arroyo en Cartagena frente al espejo

La batalla política evidencia contradicciones: el PP critica que no se respete la lista más votada, pero pactó contra Pepe López la pasada legislatura, un pacto que costó la expulsión del PSOE a Castejón; mientras, los antiguos ediles de Vox, Salinas y Sánchez del Álamo, se rebelan contra la que fuera su formación

Noelia Arroyo, alcaldesa de Cartagena, en un pleno del Ayuntamiento.

Noelia Arroyo, alcaldesa de Cartagena, en un pleno del Ayuntamiento. / Iván Urquízar

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Juana Martínez

Juana Martínez

En el 49 a.C. el general romano Julio César decidió cruzar el Rubicón, consciente de que al hacerlo no había marcha atrás. Pronunció la siguiente frase: "Alea I acta est", dejando claro a sus tropas que la guerra era inevitable. En ese punto de no retorno se encuentran esta semana los miembros de la corporación municipal tras la presentación de la moción de censura por parte de MC, PSOE, Sí Cartagena, Diego Salinas y Beatriz Sánchez del Álamo contra el gobierno de PP y Vox. Sin embargo, al cruzar el río se están encontrando todos ellos con su reflejo en las aguas cristalinas.  

Las legiones populares, encabezadas por Arroyo, enfrentan ahora una "alianza de perdedores", como califican desde el PP la maniobra política, y acusan a los firmantes de no respetar la voluntad de los ciudadanos, ya que su formación fue la más votada las pasadas elecciones municipales de 2023. Sin embargo, este argumentario fue el mismo empleado por MC la pasada legislatura, cuando a pesar de la victoria en las urnas de Pepe López, PP, PSOE y Ciudadanos hicieron un pacto para alternarse en el poder. El mismo Partido Socialista, ya encabezado por Pedro Sánchez, que ahora desde el PP critican que quiera construir una "delegación del Gobierno de Sánchez". Aunque poca falta le hace al actual delegado del Gobierno, Francisco Lucas, una delegación para acudir a Cartagena, ya que son frecuentes las visitas de Lucas al municipio para comprobar la ejecución de fondos estatales en proyectos como el parque de los Canales y en el Anfiteatro Romano.

De hecho fueron los socialistas quienes peor vieron esa unión y acabaron expulsando de la formación a la entonces alcaldesa, Ana Belén Castejón, y sus concejales del partido.

La otra parte del actual equipo de gobierno, las centurias de Abascal, ven sin embargo las aguas turbias en las que ellos mismos encumbraron al Gólem, que ahora amenza con arrasarlos, pues mientras Salinas abandonó Vox y el ejecutivo, renunciando así también a su salario, tras "una profunda reflexión personal y política motivada por discrepancias con la línea de actuación y las dinámicas internas que se vienen produciendo en el seno del Gobierno municipal", Sánchez del Álamo aguantó en el partido tras la marcha de Antelo el tiempo suficiente para ascender a concejal de área y mejorar su salario en 12.000 euros anuales, puso pies en polvorosa después y firmó una moción contra el gobierno del que todavía es parte. "Bea, te estás haciendo una moción a ti misma", le recordó Arroyo.

Giménez Gallo busca votos de concejales que han dejado su partido tras llamar tránsfuga a María Dolores Ruiz

Movimientos públicos todos ellos, pues advirtió de que "en el momento en que yo tenga quejas, pues entonces tomaré otras decisiones". La ha tomado, al menos de momento. Todavía debe levantar su mano el 2 de junio para hacer alcalde a Jesús Giménez Gallo. El caudillo López Pretel, por su parte, aprovecha para rearmar sus tropas, ya sin elementos hostiles entre ellas, para afrontar la próxima contienda electoral.

Precisamente, el comandante Giménez Gallo también se enfrenta a un curioso reflejo en las aguas del río. El candidato a alcalde ha manifestado en tantas ocasiones que "la labor de la oposición es opositar al gobierno" como ha calificado como tránsfuga a María Dolores Ruiz, llegando a abstenerse en todas las iniciativas presentadas por quien fuera presidenta de MC, aunque ahora explore los votos de otros concejales que han dejado el partido bajo cuyo amparo consiguieron el acta.

Aunque Giménez Gallo sea el candidato a hacerse con el bastón de mando, no pocas voces han señalado como artífice de la operación al general socialista Manolo Torres. Cierto es que la complejidad de las uniones requiere de alguien con el carisma, consenso y cercanía de Torres, quien ha sido la voz más crítica con el Ejecutivo local esta legislatura por las consecuencias devastadoras que a su entender tiene que la ultraderecha esté en el poder y la gestión económica que ha llevado al Ayuntamiento a presentar un Plan Económico Financiero. Torres y sus oficiales han sido los encargados de llevar de nuevo al PSOE a un papel protagonista en el Ayuntamiento, tras cuatro años sin ni siquiera representación institucional tras la expulsión del ejecutivo de Castejón. Experiencia en batallas complicadas no les falta.

Por último, el portavoz de Sí Cartagena, Juan Pedro Torralba, ve al cruzar el río aparecer como un resplador lejano e la figura de su predecesora, Castejón, quien a pesar de haber participado en las negociaciones del primer intento de moción hace más de año y medio, cuestiona la decisión tomada por Torralba ahora.

Estos son los ejércitos que se enfrentarán el 2 de junio, previa batalla en el Pleno munipal de este jueves. Alea I acta est.

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