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Polémica

El Ayuntamiento de Cartagena cede un espacio municipal para una charla "tránsfoba"

Los ponentes están "señalados en distintas ciudades por colectivos LGTBI y organizaciones de derechos humanos como una amenaza directa para los derechos de las personas trans"

Cartel promocianal de la charla de José Errasti y Quico Alsedo en Cartagena

Cartel promocianal de la charla de José Errasti y Quico Alsedo en Cartagena / L.O

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Juana Martínez

Juana Martínez

El concejal socialista Pencho Soto denuncia que el Ayuntamiento de Cartagena colabora institucionalmente en una conferencia protagonizada por José Errasti y Quico Alsedo, "autores señalados en distintas ciudades por colectivos LGTBI y organizaciones de derechos humanos como una amenaza directa para los derechos de las personas trans".

En concreto se trata de la charla "No hay cuerpos equivocados, sí hay creencias falsas, sí hay consecuencias trágicas", organizada por el Instituto Español de Estudios Políticos.

El acto está previsto en el Archivo Municipal, un espacio público que, según Soto, "no debe servir de escenario para mensajes que son ofensivos y dañinos para la convivencia".

"El problema no es que Vox organice este tipo de actos. El problema es que Noelia Arroyo les abre las puertas del Ayuntamiento y avala esos discursos", cuestiona el edil socialista.

Soto acusa a la alcaldesa de pagar peajes ideológicos a la ultraderecha para mantener su estabilidad política. "Está utilizando el Ayuntamiento como moneda de cambio. Cada vez que necesita el apoyo de Vox, alguien paga el precio, y esta vez lo pagan las personas trans de Cartagena", apunta.

El concejal recuerda que las personas trans, especialmente los más jóvenes, siguen enfrentando situaciones de discriminación y acoso, y califica de irresponsable que las instituciones contribuyan a legitimar discursos que cuestionan su realidad.

"Las administraciones públicas están para proteger derechos, no para prestarlos al mejor postor político", concluye Soto.

Asimismo, el Colectivo GALACTYCO, de gais, lesbianas, bisexuales, transexuales, Intersexuales, Queer y Asexuales de Cartagena y Comarca denuncia ante el Ayuntamiento de Cartagena, la Delegación del Gobierno, la fiscalía y la Oficina de Delitos de Odio, que una entidad está difundiendo un cartel ofensivo contra las personas trans y la organización de un evento tránsfobo en unas instalaciones de gestión municipal.

Desde GALACTYCO solicitan al Ayuntamiento que retire la autorización para realizar este evento en un espacio público que "no puede amparar la realización de un delito de odio".

Del mismo modo, piden a la Delegación del Gobierno que tome las medidas oportunas para la cancelación del acto, ya que, aunque el Ayuntamiento disfrute de la cesión del espacio, es el Ministerio la entidad que ostenta la propiedad del mismo, y es responsabilidad del Estado "el mal uso que se haga de sus instalaciones".

Igualmente, GALACTYCO solicita la intervención de fiscalía y la Oficina de Delitos del Odio para que "Cartagena no se convierta en un municipio que promueva el odio a las personas trans".

GALACTYCO exige al gobierno municipal capacidad para el compromiso con la legalidad vigente, tras años de trabajo de sensibilización y concienciación sobre las realidades de las personas trans.

"Las personas trans no pueden regresar a los márgenes, no podemos renovar la marginalidad con discursos que hieren de raíz a quienes únicamente buscan su legitimidad y su derecho a ser personas en igualdad de condiciones. Es una injusticia histórica y nuestras instituciones tienen el deber de corregirla y velar por el respeto y el reconocimiento de las realidades trans", afirma Miguel Ángel Casanova, Presidente del colectivo.

Por su parte, desde el Ayuntamiento defienden que colaboran "como lo hace con el resto de entidades, particulares, asociaciones o formaciones políticas cediendo un espacio municipal de uso público, como es la sala de actos del archivo municipal; lo que no quiere decir que suscriba lo que allí se diga en el ejercicio de la libertad de ideológica y de expresión, siempre y cuando no suponga apología de algo ilícito".

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