Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Semana Santa

Los trovos ponen voz al sufrimiento del Cristo del Lago en Cartagena

El Vía Crucis del Santísimo y Real Cristo de la Divina Misericordia recorre las calles del centro este Viernes de Dolores

Mujeres portan el trono de la Santísima Virgen de los Desamparados este viernes en Cartagena

Mujeres portan el trono de la Santísima Virgen de los Desamparados este viernes en Cartagena / LOYOLA PEREZ DE VILLEGAS MUÑIZ / LMU

Juana Martínez

Juana Martínez

Más de 500 años han pasado y los cartageneros siguen venerando al Santísimo y Real Cristo de la Divina Misericordia como en 1462 hacían sus antecesores en la ermita de Nuestra Señora de la Guía, en cuyo solar se construyó en 1865 el actual edificio del Gobierno Militar. En ese momento, la cofradía se dedicaba originalmente al auxilio de presos, heridos y enfermos, y a la sepultura cristiana de presos fallecidos. 

Este viernes por la tarde durante su recorrido penitencial el Vía Crucis del Santísimo y Real Cristo de la Divina Misericordia volvió a transformar las calles del centro en un espacio de oración colectiva. A cada estación, el cortejo se detuvo para que los asistentes aprovecharan el tiempo para introspreccionar mientras escuchaban lo que sufrió Jesús antes de ser crucificado.

Además, durante el recorrido por primera vez se pudieron escuchar en una procesión cartagenera trovos, en este caso de la mano de la Asociación Trovera José María Marín, cuyos miembros interpretaron versos improvisados en varios momentos de la procesión. "Y como ya estaba escrito, te entregaste a la cruz, dando al mundo con tu luz muestras de amor infinito", lanzó al aire uno de los intérpretes durante el Vía Crucis.

El cortejo lo abrió la Cruz de Guía junto a dos ciriales que precedían la Bandera Fundacional del Cristo de la Misericordia, mientras que el San Juan del Lago lució por segundo año consecutivo el vestuario donado por la camarera de la imagen, Maite Malabia, quien procesionó acompañada de su marido Estanislao. Escoltando la imagen de Hernández Navarro miembros del Cuerpo Nacional de Policía.

La Sección de Honores de la Guardia Civil fue la encargada de preceder al trono de la Santísima Virgen de los Desamparados, portado íntegramente por mujeres, algunas de ellas con el rostro cubierto. Es una obra realizada en madera conífera tallada y laminada en pan de oro, por el afamado tallista Nicolás Prados López en 1951.

Momentos de emoción se vivieron al paso de Lignum Crucis traído desde el Vaticano, que incluye un trozo de la Cruz donde fue crucificado Jesús.

Tras los ciriales de reverencia, la Sección de Honores de la Policía Local como Escolta Perpetua del Señor precedió al trono del Santísimo y Real Cristo de la Misericordia, conocido como El Cristo del Lago, al que acompañaron decenas de promesas.

La imagen del Señor del Lago es obra una obra de Francisco Salzillo que representa a Jesús Maniatado en el momento de su Misericordiosa Entrega. Esta obra es la imagen más antigua de Cristo de cuantas desfilan en la Semana Santa de Cartagena y luce una peluca de pelo natural, realizada con pelos que sus devotas se dejan crecer, para después donarlo a la imagen. 

La banda de la Agrupación Musical de La Unión interpretó durante el recorrido la marcha 'Misericordia, Señor'.

El cortejo partió de la Plaza de la Merced por las calles Duque, Plaza de San Ginés, San Francisco, Campos, Jara, Plaza San Sebastián, Puerta de Murcia, Santa Florentina, Parque, Plaza Puertas de la Serreta, Serreta, Caridad, Plaza de la Inmaculada y Duque para volver a la Plaza de la Merced, donde tuvo lugar el encuentro de las tres Imágenes, San Juan, Virgen de los Desamparados y Cristo de la Misericordia.

Tracking Pixel Contents