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Tradiciones

Lorca Planes pide "cordura" y eliminar las "palabras que hieren" durante la Onza de Oro en Cartagena

La alcaldesa entrega la donación municipal al Santo y Real Hospital de Caridad con una dotación económica de 50.000 euros

Juana Martínez

Juana Martínez

La Basílica de la Virgen de la Caridad celebra el Día Grande de la Patrona engalanada con una composición floral en tonos rosas y blancos, dulce elección de colores que materializa la personalidad de la madre de Jesús. El obispo de la Diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, presidió este viernes por la mañana la Solemne Misa a la patrona, en el transcurso de la cual, la alcaldesa, Noelia Arroyo, ofreció al Hermano Mayor del Santo y Real Hospital de Caridad, José Vera, la Onza de Oro para los enfermos pobres de la institución, tradición que data del año 1762.

La Comitiva de Gala de la Corporación municipal partió desde el Palacio Consistorial hacia la basílica de la Caridad poco después de las once de la mañana. Un cortejo integrado por maceros, trompeteros, porteros y policías con el uniforme de gala escoltaron a la alcaldesa, tenientes de alcalde, portavoces y concejales hasta el templo, siendo, como ya es tradición, el concejal más joven de la Corporación, Ignacio Jáudenes, el que portó el pendón de la ciudad hasta la casa de la madre de los cartageneros en un día en que los ciudadanos acuden en masa a brindarle sus respetos y pedirle protección.

A su entrada a la basílica, Arroyo dejó de portar el bastón de mando en señal de respecto a la Virgen de la Caridad, que ostenta el título de alcaldesa perpetua de la ciudad concedido por el Ayuntamiento en 1994.

Monseñor Lorca Planes ofició la ceremonia recordando de una manera muy especial, a toda la gente que sufre, porque "el dolor de Jesús es el dolor de cada uno de nosotros. El mundo está demasiado cargado de violencias, de guerras, y sobre todo de palabras que el Papa León nos decía que para el tiempo de cuaresma ayunáramos de palabras que hieren, separan, rompen la comunión y también muchas veces causan violencias y dificultades".

"Hoy es un día para pedirle al Señor que nos conceda cordura, sentido común, y sobre todo desde el punto de vista de la fe, la caridad de poder estar cerca de los demás, ayudando más que separando", continuó el obispo.

También, dirigió su mirada también a la Virgen María, "para decirle, Madre, como tú estuviste en una circunstancia de un dolor supremo, pero con una serenidad muy grande, concédenos también nosotros esta serenidad para poder arreglar las cosas entre nosotros".

"En este día de fiesta para Cartagena tendremos la oportunidad de plantearnos la vida y de abrir la puerta de nuestro ser para sacar de dentro nuestros viejos trastos que nos van estorbando, nuestras miserias, inmundicias, inquietudes, dolores o sufrimientos. Todo lo que nos impide escuchar con claridad la voz de Dios y de los más necesitados, todo lo que nos frena para acercarnos a los que tenemos más cerca y nos paraliza para poder ayudar. Abrid vuestro corazón y vuestros ojos porque estáis viendo a la madre de la Caridad con lágrimas en sus mejillas sostener el cuerpo de su hijo muerto", narró Lorca Planes.

Durante el momento de entregar la donación municipal de 50.000 euros al Hospital de Caridad, Arroyo quiso renovar "nuestra antigua promesa de estar siempre al lado de nuestros vecinos más necesitados con el orgullo de sabernos herederos de una tradición de siglos que seguirán nuestros hijos, porque tú enseñaste a Cartagena a ser humanitaria y fraternal. Tu Santo y Real hospital es la expresión más veterana de esa enseñanza, que hoy se manifiesta a través de decenas de instituciones y entidades creadas por tu pueblo. Sus centenares de voluntarios hacen de Cartagena un gran territorio de solidaridad, para ellos y las personas a las que están cuidando, son nuestros primeros pensamientos en este día tan especial".

También recordó a los cartageneros desplazados fuera de España. La alcaldesa pidió amparo para ellos y afirmó que “rezamos por el fin de esas guerras que causan dolor donde se producen y que llegan hasta nosotros agravando los problemas de nuestros vecinos más vulnerables”, en referencia a los militares del Ejército y de la Armada destinados en unidades próximas a zonas de conflicto en el este de Europa y en Oriente Medio.

Durante su alocución hizo referencia también "a los jóvenes que aspiran a una vivienda, estaremos al lado de quienes siguen buscando empleo y junto a los trabajadores que temen perder este año el puesto con el que han mantenido durante décadas a sus familias”, en alusión a la situación laboral de la factoría de Sabic y al temor que existe ante posibles despidos por el cierre de una de sus plantas.

Al acto acudieron el presidente de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, Fernando López Miras, la presidenta de la Asamblea Regional, Visitación Martínez, el delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, y los Almirantes de Acción Marítima, Vicente Cuquerella, y del Arsenal, Alejandro Cuerda.

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