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Patrimonio

El puerto de Cartagena vuelve al siglo XVI con la nao Victoria

Esta réplica de la embarcación original capitaneada por Magallanes y Elcano completó la primera vuelta al mundo en 1522

La nao Victoria atracada en el puerto de Cartagena este sábado.

La nao Victoria atracada en el puerto de Cartagena este sábado. / Loyola Pérez de Villegas

Santiago Ramón Torres

Santiago Ramón Torres

Desde principios de Navidad, los cartageneros, visitantes y amantes de la historia han podido completar un viaje al pasado imperial de nuestro país. Pero, el mediodía de este sábado, el puerto de Cartagena retrocedió 500 años en el tiempo para volver a contemplar una réplica perfecta de un navío legendario, la nao Victoria, junto con el asalto a la isla de Tabarca ocupada por piratas berberiscos. Todo ello, contado por unos recreadores históricos.

Esta embarcación fue capitaneada por Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano, los encargados de realizar la primera vuelta al mundo en 1522.

Junto a este barco, los curiosos que se habían acercado a saludar su regreso, pudieron divisar la bandera imperial con la cruz de Borgoña, portada por varios piqueros y soldados, equipados con espadas y escudos de hierro, que estaban dispuestos a embarcar en el Victoria, acompañados del retumbar de un grupo de tambores.

A su lado, diversas doncellas que preparadas para la ocasión también accedían al navío, para acabar de trasladar a los asistentes de esta representación al pleno siglo XVI.

Tras hacerse con el control del timón, los recreadores históricos contaron a los allí presentes la historia del Victoria y su nuevo rumbo. El destino de la embarcación y su tripulación era recuperar la isla de Tabarca, ya que los piqueros informaron de que esta había pasado a manos de los piratas berberiscos.

Este lugar de la costa alicantina fue durante siglos el refugio de estos corsarios del norte de África, que desde Tabarca, lanzaban sus operaciones de saqueo a las costas de la Región de Murcia. Este problema no fue resuelto hasta la llegada al trono de España de Carlos III, que expulsó definitivamente a los piratas.

Antes de 'zarpar' a recuperar la isla, los asistentes pudieron contemplar las estancias de la embarcación de roble y pino. Uno de los numerosos niños allí presentes alucinaba con lo expuesto en el barco y con la armadura que portaba uno de los piqueros, dudando si estaba hecha de plástico u otro material, hasta que este soldado se acercó al pequeño y le invitó a comprobar que era hierro lo que envolvía su cuerpo.

Por último, los recreadores contaron al público que la nao Victoria realiza anualmente grandes giras internacionales como museo flotante de la gesta que alcanzaron y de la labor de los marinos españoles, que abrieron con sus barcos la imagen del mundo y unieron el planeta a través las rutas que trazaron.

Además, entre 2004 y 2006, completó su propia vuelta al mundo, surcando más de 26.000 millas náuticas, haciendo escala en 17 países, como Colombia, Panamá, Hawái, Japón y Singapur. Desde entonces no ha cesado de navegar, realizando importantes giras culturales por centenares de puertos de EE. UU. y Europa.

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