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Investigación

El Hespérides zarpa de nuevo desde Cartagena hacia el Polo Sur: arranca la cuenta atrás de 164 días para el próximo abrazo

Cerca de 200 tripulantes se embarcan en el buque de la Armada para llevar a cabo en la Antártida proyectos sobre cambio climático, actividad solar y geodesia y dejan a sus seres queridos contando las horas para volver a verse en persona

Ana Lucas

Ana Lucas

Las Hespérides eran las tres ninfas que cuidaban un magno jardín, al que daban nombre, donde crecían manzanas doradas que proporcionaban, a quien las comiese, la inmortalidad. La misma que, con sus avances científicos, persiguen y alcanzan quienes se embarcan en el buque que este sábado volvía a partir del Arsenal de Cartagena rumbo al Polo Sur. Héroes de la Antártida, como la canción, aunque con un mejor final.

El Buque de Investigación Oceanográfica Hespérides, un barco de investigación polar con base en la ciudad portuaria, zarpó este sábado para emprender su trigésima Campaña Antártica Española, una misión que se extenderá durante la friolera de 164 días.

Abrazos y amor puro antes de la salida del Hespérides, que zarpa hacia la Antártida para 164 días de investigación científica.

Abrazos y amor puro antes de la salida del Hespérides, que zarpa hacia la Antártida para 164 días de investigación científica. / Iván Urquízar

Familiares y amigos de los profesionales que se embarcaron rumbo a Isla Decepción acudieron al Arsenal a despedirse de ellos. Ahí se vivieron las habituales escenas de emociones, lágrimas y amor puro. Abrázame fuerte, que no pueda respirar, como dice la canción. Quienes se quedan en tierra van a estar 164 días sin poder tocar a las personas que más les importan en la vida. «Los dos guerreros más poderosos son la paciencia y el tiempo», dejó dicho León Tolstoi.

Durante los meses que ha estado parado en Cartagena, el barco pasó por chapa y pintura en el carenero de Navantia. Ahora, cerca de dos centenares de personas, entre tripulación, técnicos y científicos, conforman la expedición, enmarcada en el Plan Estatal de Investigación. Su destino, una isla volcánica solitaria (con nombre triste) que ubica entre el archipiélago de las Islas de la Buena Nueva y la península Antártica, en el centro del estrecho de Bransfiel. Ahí queda emplazada la base ‘Gabriel de Castilla’, donde se instalan los científicos.

"Apoyo logístico"

Según indicó el Ministerio de Defensa en su web, «con una duración prevista de 164 días y la participación de unas 200 personas, el Hespérides llevará a cabo una intensa actividad de apoyo logístico a las Bases Antárticas Españolas ‘Gabriel de Castilla’ y ‘Juan Carlos I’, así como el desarrollo de diversos proyectos científicos, de alto valor estratégico y tecnológico». «El Comité Polar Español es el encargado de la coordinación de las actividades que los diferentes organismos desarrollan durante las Campañas Antárticas», recuerdan desde la Armada.

Abrazos y amor puro antes de la salida del Hespérides, que zarpa hacia la Antártida para 164 días de investigación científica.

Abrazos y amor puro antes de la salida del Hespérides, que zarpa hacia la Antártida para 164 días de investigación científica. / Iván Urquízar

Dichos trabajos serán de índoles tan dispares como el estudio de la actividad solar, geodésica, de morfología subacuática, o de cambio climático. Entre ellos destaca el proyecto ‘Galileo’, desarrollado por el Instituto Hidrográfico de la Marina (IHM), para apoyar la validación del Servicio PRS (Public Regulated Service) del sistema de posicionamiento europeo ‘Galileo’ en zonas de altas latitudes del hemisferio sur, detallan desde el organismo que dirige Margarita Robles.

Once laboratorios

Para poder realizar los estudios, el buque cuenta con once laboratorios dedicados a los diferentes tipos de investigación, que suponen más de 350 metros cuadrados de espacios permanentes dedicados a la ciencia a bordo.

Además, entre el equipamiento científico fijo a bordo destacan distintos sondadores para la cuantificación de la biomasa y trabajos de batimetría hidrográfica, un perfilador sísmico, un gravímetro marino y un CTD (’Conductivity-Temperature-Deep’), que puede recoger muestras de agua en diferentes cotas hasta los 6.000 metros de profundidad mientras realiza otras mediciones, precisan desde el Ministerio. Todo técnico e importante. Mientras, cientos de personas emprenden la cuenta atrás para volver a darse un abrazo.

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