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Defensa

Cartago-25: al rescate del Galerna

La Armada española se adiestra en aguas de Cartagena en el salvamento de la tripulación de un submarino siniestrado en las maniobras anuales de atención médica a evacuados

Ejercicios de salvamento de la Armada en Cartagena

J. M. Lax Asís

Entre el 29 de septiembre y el 3 de octubre, en aguas cartageneras, se están poniendo a prueba procedimientos, equipos y coordinación en una situación simulada de accidente submarino. Cartago-25 es el nombre del ejercicio de adiestramiento anual de la Armada para comprobar la eficacia de sus medios de salvamento y rescate de submarinos.

La jornada comenzó con la fase SPAGEX-MEDEX (ejercicio de paracaidistas y atención médica a evacuados), en la que se ensaya la atención a posibles supervivientes tras un siniestro bajo el mar. Estos paracaidistas son los primeros en llegar al accidente, pues debido a la imprevisibilidad de una catástrofe de este tipo, el tiempo de reacción es fundamental.

Los paracaidistas se lanzarán sobre la posición de la nave subacuática, para poder atender en primera instancia a la tripulación del submarino siniestrado, además de ayudar a algún ‘escapado’ como se denomina a los marineros que han salido de la embarcación sumergible.

Aunque el salto paracaidista previsto tuvo que ser suspendido por el mal tiempo, el rescate de los tripulantes si se llevó a cabo centrando la actividad en la respuesta sanitaria.

Lo fundamental aquí son las dos ‘C’: cooperación y coordinación

El submarino Galerna (S-71), el veterano buque de salvamento y rescate Neptuno (A-20), unidades de superficie como el buque de mando y portahelicópteros Castilla (L-52), la Fuerza de Medidas Contra Minas (MCM), un equipo de la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE) y buceadores del Centro de Buceo de la Armada (CBA) fueron algunos de los protagonistas de este despliegue.

"Lo fundamental aquí son las dos ‘C’: cooperación y coordinación entre todos los actores", subrayó el mando de la Flotilla durante la presentación. El oficial recordó también la importancia de la colaboración internacional, aprovechando la presencia de observadores de Argentina, Chile, Ecuador y Colombia presentes en el ejercicio.

El comandante del CBA, José María Liarte, detalló las capacidades de los equipos de buceo y del buque Neptuno, que, a pesar de los 50 años del navío, continúa siendo la principal plataforma de apoyo en salvamento submarino.

Los buceadores de la Armada cumplen tareas críticas: conectar mangueras para ventilar el interior del submarino siniestrado, introducir los pods (contenedores herméticos con víveres y medicinas) a través de las escotillas de salvamento, y reconocer el casco antes de que actúen los equipos de rescate. Según la profundidad, emplean distintas mezclas respiratorias: aire hasta 50 metros, helio y oxígeno hasta 114, o sistemas recirculadores con nitrógeno, helio y oxígeno en inmersiones más exigentes.

El ejercicio Cartago se desarrolla en varias fases. La actual, en el mar, contempla operaciones de búsqueda, localización, suministro de víveres y evacuación de tripulaciones atrapadas. En la práctica, se ensayan escenarios en los que los submarinos permanecen inmovilizados en el fondo, lo que obliga a realizar complejas maniobras de anclaje.

Los responsables de la Armada insistieron en que este adiestramiento es vital para estar preparados ante cualquier emergencia. "Los accidentes ocurren y lo importante es minimizar las consecuencias. Nuestro objetivo es ganar tiempo y salvar vidas", remarcaron.

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