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Educación

Policías tutores para proteger a los menores de sufrir absentismo escolar en Cartagena

La Concejalía de Educación y la Policía Local trabajan desde 1991 para frenar las faltas a clase de los menores de entre 6 y 16 años

Un agente de Policía Local durante una charla sobre absentismo a los alumnos de un colegio en Cartagena.

Un agente de Policía Local durante una charla sobre absentismo a los alumnos de un colegio en Cartagena. / L.O.

El absentismo escolar es una lacra frente al que debemos luchar con una premisa clara, «los menores son las víctimas porque son los padres o el tutor legal los que tienen una obligación respecto a su formación y educación establecida por el Código Civil», explica el subinspector encargado de dirigir la Unidad de Policía Judicial y Protección a la Familia de la Policía Local. Esta unidad se encuentra dentro de la Concejalía de Seguridad Ciudadana, dirigida por José Ramón Llorca, y es el grupo encargado de coordinar, junto a la Concejalía de Educación, encabezada por Ignacio Jáudenes, las labores para prevenir y frenar esta situación.

Principalmente, trabajan en cuatro áreas: judicial, educación, servicios sociales y víctimas de violencia de género a través de la Concejalía de Igualdad.

«Con Educación tratamos, principalmente, el absentismo escolar mediante las funciones de Policía Tutor, que consiste en darle voz a la función educadora y preventiva de la Policía, son profesionales con una empatía y una formación específica en cuanto a la protección del menor», señala la jefa de gestión educativa y atención psicopedagógica de la concejalía, María del Mar Cánovas.

Cánovas explica que «el horario escolar es el espacio de protección de los menores y desde el Ayuntamiento tenemos que ofrecerles todos los recursos a nuestro alcance para que estén bien. El absentismo escolar es un mal endémico, que no se puede negar, y desde la sección de protección a las familias nos ayudan cuando les hacemos requerimientos para entregar citaciones, acompañamientos a la educadora a las casas; hacen con nosotros las charlas de prevención en primero de la ESO, hablan de la función de la Policía, tanto de la controladora como de la preventiva, en cuanto a informar de las consecuencias del absentismo, ya que es el primer indicador de otros problemas sociales que vienen después». De hecho el encargado de la Unidad de Protección a la Familia, que prefiere no dar su nombre, lamenta que ha detenido a jóvenes por delitos que en el pasado fueron atendidos por absentismo.

La vigilancia y el control le corresponden a la Policía Local, según el protocolo del Plan Municipal de Absentismo, detalla el encargado de la sección. Cánovas recuerda que Cartagena fue pionera en la lucha contra el absentismo y lleva trabajando en ello desde 1991.

Las funciones de vigilancia, tanto de paisano como de uniforme, a la hora del recreo en las inmediaciones de los colegios y las zonas que frecuentan los menores en la franja de horario escolar, incluyen identificar a los menores de entre 6 a 16 años en las calles, y llevarlos a sus centros escolares, que son sus responsables durante ese horario. Cada intervención que hacen la pasan a Educación, que hace un oficio y da cuenta «para que comprobemos la situación de ese menor, si tiene expediente o no abierto con nosotros; se contacta con los padres y se les da esa información y, si no, vigilamos cómo está ese niño en el instituto o en el colegio, y entonces empezamos a hacer el seguimiento».

Según la normativa del Plan Regional de la Región, más del 20% de faltas sin justificar ya es un absentismo incipiente que debe de haber trabajado previamente el centro educativo. Una vez que se abre el caso y esas ausencias van en aumento, y si a pesar de las intervenciones que se hacen no se solucionan, «nos podemos meter en un absentismo de más del 75% que ya es crónico porque casi es una ausencia total del aula», según explica la responsable de Educación.

28.476 personas

En concreto, en Cartagena hay 28.476 personas en edad escolar de entre 6 y 16 años, según el padrón, mientras que el porcentaje de absentismo en el municipio es de un 1,61%.

Según los datos que maneja la Concejalía dirigida por Ignacio Jáudenes sobre estos jóvenes, se logró que el 60% volvieran el año pasado a sus clases. Durante el curso 23/24, la Concejalía de Educación intervino en 459 casos, de los que 145 eran nuevos, mientras que se cerraron 117 casos, y de estos 71 se logró que retomaran el curso y continuaran en el sistema educativo aunque ya tienen 16 años, están realizando una Formación no reglada, se han incorporado a sus cursos normalizados, o se han cambiado de municipio a estudiar.

Se han cerrado 40 expedientes por abandono debido a que los menores que han superado la edad escolar obligatoria y, pese a las orientaciones y al seguimiento realizado, han cumplido 17 años y no se encuentran realizando estudios de ningún tipo.

La semana pasada la Junta de Gobierno Local aprobó la contratación de dos educadores para reforzar el ‘Proyecto de prevención e intervención en absentismo escolar’ este curso, que serán sufragados con una subvención de la Comunidad Autónoma de 44.192 euros y 19.038 euros, que aportará el Ayuntamiento.

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