Rehabilitación

El Ayuntamiento de Cartagena estudia recuperar el muro original de Despeñaperros

Patrimonio Arqueológico invierte 17.000 euros para redactar el proyecto que debe solucionar el acceso a la plataforma superior de la fortaleza

Obras llevadas a cabo en el fuerte de Despeñaperros a finales del años pasado.

Obras llevadas a cabo en el fuerte de Despeñaperros a finales del años pasado. / Loyola Pérez de Villegas

La rehabilitación del castillo de Despeñaperros continúa a paso lento pero cumpliendo hitos para recuperar la fortaleza, tal y como anunció el Gobierno local al asumir su reforma tras perderse los 435.000 euros de indemnización que obtuvo la Asociación de Amigos Veteranos de los Castillos Cartageneros, su Fortalezas, Murallas, Viejas Torres y Baterías de Cartagena (AFORCA) al declararse ilegal el remate de la Muralla del Mar que colocó el Ejecutivo siendo alcaldesa Pilar Barreiro.

El próximo paso dado por el equipo de Gobierno es estudiar en profundidad la estructura de la fortaleza al haber descubierto que el lienzo que se observa en la cortina sur del fuerte no es el original, sino que se colocó con posterioridad estando unos metros más adelantado. Esto ha provocado que los técnicos de la concejalía de Patrimonio Arqueológico, que opinan que en algún momento ese lienzo original tuvo algún problema y se decidió hacer otro unos metros más delante, pongan en marcha un estudio para investigar cuándo y porqué se hicieron esas reparaciones.

Fuentes municipales indicaron que estos trabajos serán esenciales para las futuras obras de rehabilitación del fuerte, ya que dependerá de los resultados obtenidos el que se recupere el lienzo original del yacimiento o se mantenga el más moderno.

Este estudio se enmarca dentro del contrato firmado en los últimos días que busca la redacción del proyecto de excavación arqueológica y trabajos de consolidación del recinto defensivo, para lo que Patrimonio Arqueológico ha destinado algo más de 17.000 euros. Esta inversión también permitirá limpiar toda la explanada de la fortaleza y localizar de forma exacta los restos de la puerta de la fortificación.

Y es que, según fuentes municipales, las planimetrías que se han llevado a cabo en las fases anteriores de recuperación de Despeñaperros han mostrado dónde estaba, pero, ahora mismo, no se aprecia de forma nítida por lo que hay que excavar y localizarla.

Asimismo, los trabajos previstos permitirán ver los daños estructurales que hay en el muro norte del fuerte, que es el que se sitúa detrás de los hoteles Los Habaneros y Loop, en la calle San Crispín. Una vez se concreten todos estos datos, se podrá terminar de redactar el proyecto y poder solucionar el acceso a la plataforma superior del yacimiento.

El proyecto de rehabilitación de todo el complejo, que sigue las directrices fijadas en un plan director, ya ha completado sus dos primeras fases y está inmerso en la tercera. Una vez concluida ésta, aún restarán otras etapas de recuperación, en las que se deben desarrollar trabajos de consolidación y restauración de los elementos monumentales (muros exteriores, merlones, cuerpo de guardia, guarnición, garitas y cocina) y la demolición de los distorsionantes, así como el tratamiento paisajístico de las explanadas inferior y superior del castillo.

El plan director también contempla la posibilidad de incorporar al monumento los refugios que existen en el interior del cerro con capacidad para 900 personas e incluso el proyecto plantea hacerlos visitables. También se incorpora la posibilidad de construir un edificio al final del recorrido total del fuerte que contenga una cafetería y una tienda de suvenires, en la ladera norte de la colina.

Arreglos en ‘El Castillito’

Por otro lado, la concejalía de Patrimonio Arqueológico también ha firmado un contrato de 6.000 euros para la evaluación del estado de conservación y la elaboración de un plan de mantenimiento correctivo y preventivo de ‘El Castillito’ de Los Dolores. La inversión permitirá comprobar y evaluar los desperfectos existentes en el inmueble y llevar a cabo las mejoras necesarias para permitir un nuevo uso para las instalaciones.