El Ayuntamiento de Cartagena ha decidido apostar estas navidades por una "buena elección de juguetes y juegos, así como de romper estereotipos de género" a través de la campaña 'Por unos juguetes no sexistas', impulsada por la Concejalía de Igualdad, que dirige David Martínez Noguera.

"Queremos hacer una llamada a la concienciación de la industria competente para que contribuya a la eliminación del contenido sexista y violento de los juegos y juguetes que lanzan al mercado", ha recordado Martínez Noguera.

El edil ha lamentado que "durante la infancia, los juguetes y los juegos son una forma de expresión y aprendizaje para los niños y niñas, donde reflejan las experiencias más próximas, aprenden comportamientos y actitudes que conforman su personalidad futura, pero no todos los juguetes y juegos reflejan un mundo basado en relaciones de igualdad, respeto y solidaridad, sino que aparecen cargados de valores sexistas, comportamientos agresivos y competitivos. Además, la publicidad de los mismos contribuye a la transmisión de valores, estereotipos y concepciones sobre el mundo fuera del ideal".

Con esta campaña, la Concejalía pone de relieve las consecuencias en la sociedad de los estereotipos de género en los juguetes. En primer lugar, promueven la discriminación, replicando la desigualdad, en donde lo 'femenino' se presenta como débil, inferior o poco relevante. Por otra parte, los juegos 'de niño' no suelen sufrir este juicio peyorativo pero, a pesar de ello, si a una niña le gusta jugar al fútbol o con coches, suele ser calificada como 'demasiado masculina'.

Asimismo, la campaña alerta de que alejan a los menores de sus verdaderos intereses. Si en el entorno que rodea a niños y niñas son habituales los estereotipos de género rígidos, cualquier actitud espontánea que se aleje de 'lo esperado' es sancionada, por lo que se entorpece la autenticidad del juego y se generan presiones en los jóvenes.

Por último, insisten en que se limitan las oportunidades de desarrollo. Cada tipo de juego estimula diferentes tipos de habilidades y prepara para diferentes situaciones del futuro. Independientemente de si se es niño o niña, es importante tener oportunidad para acceder a una amplia variedad de juegos.

¿Qué son los juguetes libres de género?

Se trata de juguetes clasificados según su temática, sin hacer distinción entre productos para niñas y para niños, entendiendo que jugar es una actividad universal que trasciende categorías de género.

La idea de fondo es que los menores puedan elegir con qué quieren jugar, sin que ninguna publicidad limite sus intereses. Se trata, pues, de que tanto niños como niñas accedan a todo tipo de juguetes. De este modo, se amplía tanto su desarrollo como su gama de oportunidades en el futuro.

"No se trata de cambiar los juguetes, sino los mensajes estereotipados con los que se relaciona a niñas y niños", subrayan desde el Consistorio cartagenero.

De hecho, el jueves, 1 de diciembre, entraba en vigor el nuevo código de autorregulación de publicidad no sexista de juguetes, firmado por el Ministerio de Consumo y la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes. Este nuevo código deontológico, que sustituye al de 2005, tiene el objetivo de que los spots de juguetes sean igualitarios, veraces y constructivos.

El documento está compuesto por 64 normas que deberán respetarse en el desarrollo, ejecución y difusión de las campañas y mensajes publicitarios dirigidos a menores de 15 años, con especial atención a la franja de 0 a 7 años por su mayor vulnerabilidad.

Entre sus novedades, destacan medidas como la prohibición de la caracterización de las niñas con connotaciones sexuales y se evitará la asociación exclusiva de juguetes que reproduzcan roles, por ejemplo, de cuidado, trabajo doméstico o belleza con ellas, y de acción, actividad física o tecnología con los niños.

Además, no se presentarán los juguetes con la indicación expresa o tácita de que son para uno u otro sexo ni se hará asociaciones de colores (como el rosa para las niñas, y el azul, para los niños). Los anuncios tratarán también de utilizar el lenguaje inclusivo y presentar modelos positivos a seguir para estimular un consumo saludable, responsable y sostenible.