El Ayuntamiento de Cartagena ha emprendido una serie de actuaciones urgentes en la plaza Molina del barrio de Santa Lucía debido a los desperfectos que sufrió tras las lluvias del pasado mes. Los trabajos, que comenzaron este lunes, se centran en la instalación de un nuevo vallado y en retirar los maceteros rotos, que «presentaban un peligro para los viandantes y conductores de la zona», según han indicado a La Opinión fuentes municipales.

Además, se están reparando los bancos de la plaza. Estas actuaciones responden, según apuntan desde el Ayuntamiento, «a la necesidad de eliminar un peligro del que los propios vecinos habían alertado recientemente».

Asimismo, hoy mismo hay programada una reunión entre el presidente de la asociación de vecinos y los concejales de Infraestructuras y Descentralización, Diego Ortega y de Distrito, Irene Ruiz, «para abordar posibles actuaciones de mayor envergadura a realizar en el futuro», según han indicado las fuentes consultadas. Los técnicos del Ayuntamiento ya estaban planteando, en coordinación con la Confederación Hidrográfica del Segura, el llevar a cabo una actuación integral en la plaza, según informaron fuentes municipales a este diario hace varias semanas.

Protesta vecinal

La reunión es fruto del malestar de los vecinos, que denuncian la «falta de transparencia» del Gobierno a la hora de acometer estas obras urgentes. Estos llegaron incluso al punto de manifestarse ayer en la plaza con una cacerolada para exigir respuestas.

Durante el encuentro con el Ayuntamiento, los vecinos expresarán su deseo de que se haga «una rehabilitación integral de la plaza». «No queremos parches, ni chapuzas. Queremos que la plaza Molina deje de ser una zona inundable, que se compruebe su estado estructural y que cuente con más zonas peatonales para fomentar el tránsito turístico», ha declarado el presidente de la asociación de vecinos, David García.

Asimismo, consideran que «la mejora «debe incluir una red de recogida de pluviales adecuada, ya que las actuales son insuficientes, pues cada vez que llueve la plaza Molina, así como sus calles aledañas, se inundan y hay establecimientos que sufren daños muy considerables». También solicitan el refuerzo de la estructura, «pues por debajo de la plaza pasa una rambla, que de ceder podría provocar un hundimiento con daños considerables».

Vecinos, comerciantes y colectivos del barrio, que alegan estar «cansados de la situación», amenazaron incluso con paralizar la obra hasta saber qué se va a hacer con su plaza.