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La Opinión de Murcia

Agricultura

El Campo de Cartagena espera la llegada de 59 plantas solares

Pacto por el Mar Menor pide una ordenación correcta del territorio para estas instalaciones

Una planta solar de reciente instalación ubicada en Fuente Álamo. iván urquízar

Placas solares por agricultura. El Campo de Cartagena ha encontrado una vía de inversión importante que permite a los agricultores tener más beneficio por el uso de sus tierras que plantar melones o patatas. La instalación de plantas solares en esta comarca suma ya 59 proyectos que están en tramitación ahora mismo. En total, estos planes que pretenden extender la producción de energía renovable en esta zona de la Región de Murcia ocuparían una superficie cercana a las 1.000 hectáreas y generaría una potencia global de 519 megavatios.

La Consejería de Empresa está trabajando en 57 proyectos, de los cuales la mayoría se proyectan sobre los municipios de Cartagena (25) y Fuente Álamo (20). En los territorios ribereños del Mar Menor, San Javier podría acoger cinco de estos proyectos y Los Alcázares otros siete. La potencia que se prevé generar con estas plantas llegaría a 363 megavatios.

Por otro lado, el Ministerio para la Transición Ecológica, que tramita los planes cuya potencia generada supere los 50 megavatios, tiene entre manos solo dos macroplantas solares: una en Cartagena con una potencia de 76 MW y otra en San Pedro del Pinatar de 80 MW.

Fuentes del sector agrícola reconocen el interés de agricultores particulares en destinar sus terrenos a la instalación de placas ya que el alquiler por esta superficie supera con creces los beneficios de la venta de productos hortofrutícolas. Organizaciones como ASAJA o COAG ya mostraron su preocupación por el empleo de superficie agraria útil o en producción para instalar plantas solares.

Por otro lado, Pacto por el Mar Menor ha respondido a esta nueva tendencia en la comarca reflejando que no se opone al impulso de las energías renovables, pero considera «necesario ordenar el territorio y crear una normativa antes de autorizar estas instalaciones fotovoltaicas». La solución menos mala para la plataforma sería instalar placas fotovoltaicas en pequeños espacios de terrenos no forestales, de no más de cinco hectáreas, rodeados de franjas de arbolado que absorbieran las escorrentías de aguas de lluvia. «Aunque nuestra propuesta es la de instalar las placas principalmente sobre construcciones, tales como almacenes, fábricas, tejados de viviendas para autoconsumo, etc.

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