Una veintena de personas de los colectivos Extinction Rebellion Contaminación Cartagena y Por Un Mar Menor Vivo se juntaron frente a la planta solar de ISFV La Aljorra para hacer una performance con sábanas blancas y azules que simbolizaban a la madre naturaleza para denunciar su desacuerdo con «la instalación de 400 hectáreas de plantas fotovoltaicas en el Campo de Cartagena».

Cada individuo sostenía una pancarta con mensajes como «Renovables sí, pero no así» o «Protege la naturaleza». Ambas asociaciones rechazan la creación de campos solares masivos que terminen con el «patrimonio paisajístico y la flora y fauna autóctonas» y que carecen de un «planteamiento hidrológico» que provocará que las escorrentías no las absorba la tierra y vayan a parar al Mar Menor o al Mediterráneo.

El portavoz de XR Cartagena, Tomás Pérez, indica que están en fase de proyecto la construcción de parques solares «desde la zona de La Vaguada hasta el Portús. Hay tres más en La Manga que están arrendadas las tierras para un plazo de treinta años, además de las que ya hay construidas en Santa Ana, Fuente Álamo, etc.».

Desde el Gobierno regional no tienen constancia de que particulares les hayan informado de la creación de más huertas solares en el Campo de Cartagena. La instalación de un parque solar necesita de la autorización ambiental de la Comunidad Autónoma o del Estado (si es superior a una potencia de 50 MW), informan fuentes de la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente. 

Desde la Consejería explican que cuando una empresa pide autorización para la instalación de una planta solar «se les pide conservar un conjunto de espacios de vegetación natural existentes en la zona y también se les suele pedir otras actuaciones como mantener los mayores parques de vegetación, minimizar la siega, fomentar el pastoreo como método, prohibición de herbicidas, etc.»