El cementerio de Nuestra Señora de Los Remedios, ubicado en el barrio de Santa Lucía, alberga en su interior verdaderos tesoros de gran valor histórico, arquitectónico y patrimonial. Entre ellos, se encuentra el Panteón de la familia Pedreño y Deu, un ostentoso mausoleo del siglo XIX propiedad de Andrés Pedreño, empresario minero de la burguesía cartagenera que fraguó su fortuna en la ciudad portuaria.

El paso del tiempo y la falta de mantenimiento han hecho mella en el panteón. Los descendientes de la familia Pedreño, que viven fuera de la ciudad, llevan desde hace más de veinticinco años sin hacerse cargo del inmueble, que en el año 2018, pasó a ser de titularidad pública. Por ello, para evitar que el monumento continúe deteriorándose, el Área de Patrimonio Arqueológico del Ayuntamiento de Cartagena, comenzaba hace pocas semanas con la rehabilitación del exterior del mausoleo, que cuenta con un presupuesto de 37.268 euros.

En primer lugar, se ha realizado una limpieza general del exterior a base de «agua y chorreo de arena de sílice», explica María José Muñoz, doctora en arquitectura, profesora de la UPCT y encargada del proyecto de restauración. Una vez eliminada la mayor parte del biodeterioro y la suciedad exterior, este lunes arrancaba la restauración de las tres esculturas que custodian el sepulcro y que representan a las tres virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad. Los técnicos de Patrimonio limpian cuidadosamente las figuras de piedra caliza, que ya han experimentado una mejoría notable: «Antes estaban casi negras, ahora ya tienen un color más parecido al original», explica la restauradora, Rosana Hernández.

Además, en todos aquellos detalles de la ornamentación donde el chorreo de arena de sílice no es capaz de llegar, se realizará una limpieza química «a base de papetas para no dañar las zonas con mayor profusión de decoración», detalla Muñoz. Durante este tiempo, el panteón también se ha convertido en un lugar frecuentado por aves, gatos y demás fauna animal del cementerio, por lo que también se colocarán redes anti aves en los óculos de la linterna. Finalmente, el último paso consistirá en el acondicionamiento de la cubierta de la edificación, con la finalidad de que no continúe el acceso de agua al interior y evitar así filtraciones o eflorescencias.

Un panteón de renombre

El mausoleo se construyó entre el 1872 y 1875, según apunta el arqueólogo Diego Ortiz. Aunque no existe documentación acerca del año exacto, si que se han encontrado algunas noticias sobre la edificación del panteón en la prensa de la época entre esas fechas. Su edificación es contemporánea a la del Palacio Pedreño -ubicado en Puertas de Murcia- y corrió a cargo tanto del mismo arquitecto, Carlos Macha, como del mismo escultor, Francisco Requena. Era habitual que los burgueses encargasen a la vez el palacio en la urbe, la villa en las afueras y el panteón.