27 de abril de 2019
27.04.2019
La Opinión de Murcia

Medio ambiente

Anse alerta de la existencia de campos de cultivo lindando con sitios contaminados en Cartagena

Los ecologistas ven necesario que se realice un mayor control de las plantaciones ubicadas junto a El Hondón o la Sierra Minera

27.04.2019 | 04:00

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La Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse) alerta de la existencia de campos de cultivo en el municipio de Cartagena que están lindando con sitios contaminados. Los ecologistas enumeran parcelas agrícolas ubicadas en el entorno de El Hondón, Cabezo Rajao, El Algar y El Estrecho. Estas tres últimas áreas están afectadas por los metales pesados de la Sierra Minera, recalcan. Además, ponen de manifiesto que estas zonas eran antes de secano, pero que en los últimos años se han convertido en regadío intensivo, de forma incontrolada. De modo que son empleadas por la agricultura industrial con el fin de destinar los productos a la exportación.

En uno de los casos expuestos, la plantación de lechugas se encuentra situada a unos 100 metros de los terrenos de El Hondón, que han sido declarados radiactivos por el Consejo de Seguridad Nuclear al contener uranio. Vicente Carrión, presidente de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Cartagena (Coag), detalla que el hecho de que la parcela agrícola esté lindando con estos terrenos no tiene nada que ver para que haya una plantación». Así, Carrión apunta que «los agricultores superamos con éxito infinidad de controles y analíticas, que detectarían cualquier tipo de contaminación en nuestros productos», por lo que no hay ningún peligro para el consumidor. De modo que el presidente de Coag avanza que «si aparece algo nocivo, no habría posibilidad de comercializarlo». Cita como ejemplo que los controles de calidad echan para atrás una lechuga a la que se le ha metido agua sucia o tierra entre las hojas.

Barrera vegetal como solución

Al margen de las exhaustivas inspecciones a las que están sometidos los productos que son comercializados en España o el extranjero, los ecologistas ponen el foco en la necesidad de que las administraciones supervisen que todas las parcelas son legales, ya que cree que hay muchas que no lo son. En este sentido, el presidente de los agricultores afirma que «todas las parcelas y la maquinaria que se emplea están catalogadas y registradas por la administración». Y concluye que no hay ninguna parcela que se esté cultivando sin estar dentro de este inventario. Por todo ello, Carrión recalca que «todo lo que se comercializa tiene garantías absolutas».

Pese a la respuesta de los agricultores, Anse cree conveniente que se estudie de forma pormenorizada cada una de la parcelas situadas junto a zonas de riesgo. Algo que, según los ecologistas, «no se ha hecho nunca». Como medida de contención a la posible contaminación, los conservacionistas proponen crear barreras vegetales de setos entre las parcelas, para frenar cualquier posible agente nocivo que pueda llegar a los campos de cultivo arrastrado por el viento o la lluvia. Si bien, Anse recalca que esta medida no se puede aplicar de forma generalizada, ya que hay que estudiar cada terreno en detalle.

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