05 de abril de 2019
05.04.2019
La Opinión de Murcia

COEC

Las inmobiliarias de Cartagena crean una asociación en pleno auge del sector por la falta de obra nueva

La oferta se ciñe al stock de viviendas de segunda mano debido al bloqueo del Plan Urbano

05.04.2019 | 04:00
Las inmobiliarias de Cartagena crean una asociación en pleno auge del sector por la falta de obra nueva

Las familias se ven abocadas a adquirir una residencia vieja y reformarla, aunque ahorran un 50%

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Las inmobiliarias de Cartagena han creado una asociación integrada dentro de la patronal empresarial COEC con el fin de poner en valor su labor, para transmitir a los clientes que es «crucial» la mediación de estos profesionales para que las operaciones inmobiliarias entre particulares se realicen con éxito y todas las garantías legales.

El colectivo está presidido por Antonio Betancor, que tiene previsto abrir uno de estos negocios en Ramón y Cajal. Si bien, la directiva está integrada por profesionales experimentados. Entre ellos están Pablo Martínez, de Inmoquality; Carlos Calderón, de Inmobiliaria Ritten; y Teodoro Solano, de Grupo Cisa. Estos asesores inmobiliarios destacan que la asociación está abierta a la incorporación de todos los profesionales de la comarca. Estiman que hay alrededor de 130 negocios en el Campo de Cartagena, y que en la actualidad facturan en torno a 50 millones de euros. Como curiosidad, comentan que casi el 100% de su clientela les llega por Internet, y que los precios se han «estabilizado» tras la crisis inmobiliaria.

Estos profesionales coinciden en que la creación de la asociación llega en un momento en el que el sector está en auge en Cartagena. Sostienen que esto es debido a la falta de casas de obra nueva, por el bloqueo del Plan General de Ordenación Urbana, que fue tumbado en 2016 por la Justicia a instancias de una denuncia de Tomás Olivo. Precisamente, este promotor ya ha anunciado su intención de construir 1.700 viviendas en el sector Rambla. Las inmobiliarias no creen que esto se haga realidad a corto plazo, pese a ser Olivo uno de los hombres más ricos de España, según la revista Forbes. También estiman que el desbloqueo urbanístico va para largo, tras el fracaso de las normas transitorias.

Así las cosas, las inmobiliarias reconocen que la situación les favorece, porque la oferta actual de la ciudad se limita al stock que éstas gestionan: la vivienda de segunda mano. Respecto a esto, subrayan que la demanda actual se centra en el casco histórico y la conocida como milla de oro, que comprende la Alameda, el Paseo y Reina Victoria. Si bien, apuntan que también sigue teniendo demanda zonas residenciales de la periferia que tuvieron su apogeo la pasada década, como son La Vaguada y el polígono de Santa Ana.

Por lo general, estos profesionales exponen que la vivienda tipo en el núcleo urbano se vende en precios que rondan los 120.000-150.000 euros; a los que hay que sumarle el coste de la reforma; ya que son pisos para actualizar. De todos modos, destacan que tras el arreglo los inmuebles se quedan igual que uno nuevo, pero con un ahorro que puede llegar hasta el 50%, con respecto a una casa de estreno.

En cuanto al mercado del alquiler, las inmobiliarias reconocen que está «desorbitado», ya que la demanda es mucho mayor que la oferta. Los precios se han encarecido un 30% en los últimos años. Apuntan que las casas que están acondicionadas con decoración actual para entrar a vivir se alquilan en menos de una semana. Sobre ello, indican que muchos pequeños inversores, sobre todo en zonas como el Sector Estación, apuestan por adquirir pisos de segunda mano para acondicionarlos y alquilarlos por habitaciones a estudiantes. Sobre el auge de los pisos turísticos, sostienen que las familias evitan adquirir inmuebles para tal fin, por lo tedioso que resulta el contacto con los huéspedes. No obstante, destacan que cuentan con una cartera de inversores que están al acecho de pisos o edificios en el centro histórico que puedan ser rehabilitados para destinarlos al turismo.

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